La provincia de Tarragona, que según los datos de 2024 de el Idescat tiene una población de 861.531 habitantes, podría perder más del 13 % de sus habitantes, casi 120.000, de una sola tacada. Esta sería la principal consecuencia si saliera adelante el proyecto que propone que el Baix Penedès cambie de provincia y pase a formar parte de Barcelona, una idea que tiene en el alcalde de Cunit, Jaume Casañas, a su principal defensor.
Junts presentará oficialmente el próximo lunes, 18 de mayo, la propuesta para que la comarca deje de formar parte de Tarragona y pase a formar parte de Barcelona en un intento de darle un encaje territorial nuevo que unifique el Penedès bajo una misma administración. Será entonces cuando se conozcan más detalles sobre la propuesta, pero Casañas y otros cargos y representantes del Baix Penedès ya hace tiempo que van dando pinceladas de un proyecto que puede cambiar radicalmente la provincia.
El encaje territorial del Baix Penedès
Según el alcalde de Cunit —que a la vez plantea que su municipio deje de formar parte del Baix Penedès para unirse administrativamente al Garraf—, el Baix Penedès tiene más vínculos con el área metropolitana de Barcelona que con Tarragona, donde prácticamente solo ponen los pies para trámites burocráticos o ir al médico.
En una entrevista reciente en el Diari La Ciutat, Ramon Ferré, alcalde de Calafell, ha apuntado en la misma dirección afirmando que "hay un problema de encaje territorial" con la comarca, una circunstancia corroborada por el hecho de que el Baix Penedès sea la única comarca de la veguería del Penedès —formada también por el Anoia, el Alt Penedès y el Garraf— que no pertenece a Barcelona.
Una propuesta difícil y que necesitará consenso
La propuesta de cambiar de provincia, sin embargo, no es fácil. Un movimiento como este y que afecta a tantos municipios y habitantes deberá ser consensuado entre los diferentes partidos, alcaldes y alcaldesas de la comarca. Y deberá contar con el apoyo de buena parte de la población, más allá de las dificultades burocráticas y administrativas que se derivarán de un proceso como este en caso de que la propuesta salga adelante.
De momento, desde Tarragona este movimiento no se ve con buenos ojos. Aunque la Diputación de Tarragona todavía no se ha posicionado oficialmente sobre la propuesta de Jaume Casañas y las palabras de Ramon Ferré, hace unos meses su presidenta, Noemí Llauradó, explicó en una entrevista a La Ciutat que creía que tanto Cunit como la comarca del Baix Penedès debían continuar siendo tarraconenses.
Llauradó considera que hay unos vínculos muy estrechos entre la comarca y el resto de la demarcación y un cambio de estas características puede tener un impacto "complejo" para la ciudadanía. Tampoco se sabe qué encaje podría tener un cambio de estas características en la Asociación Impulso del Área Metropolitana del Camp de Tarragona, de la cual El Vendrell, capital del Baix Penedès, es miembro asociado y ha presentado formalmente su intención de formar parte como miembro oficial.