Junts per Catalunya e Impulsem el Penedès han comparecido este lunes ante el Hospital Sant Camil, en Sant Pere de Ribes, para denunciar la situación límite en que se encuentran las infraestructuras y los recursos sanitarios en las comarcas del Baix Penedès y el Garraf, y para reclamar medidas urgentes al Govern de la Generalitat ante una "situación de emergencia".
Ambas formaciones han señalado la necesidad de acelerar la construcción del nuevo hospital de Vilanova i la Geltrú, destinar más recursos a la mejora de la movilidad en transporte público hacia los centros sanitarios, reforzar las plantillas y modernizar los equipamientos. Todo ello, en un contexto de municipios fuertemente tensionados por el crecimiento de población de los últimos años, al cual se añade la presión turística.
La media del tiempo de espera al servicio de urgencias en centros como el de Sant Camil dobla la media catalana. A las deficiencias en la atención sanitaria derivadas de la falta de recursos, se suma un servicio de transporte público insuficiente para absorber las necesidades de la población.
Por este motivo, el grupo parlamentario de Junts ha presentado una propuesta de resolución al Parlament de Catalunya para instar al Govern a impulsar, este 2026, un plan integral de movilidad sanitaria en la veguería del Penedès. El objetivo es garantizar una conexión eficiente en transporte público y estudiar la implantación de un servicio a demanda que permita atender municipios rurales, urbanizaciones y núcleos diseminados, garantizando la equidad en el acceso a la salud. El plan también prevé servicios lanzadera que aseguren los desplazamientos entre los centros hospitalarios de la veguería.
La vicepresidenta del Consejo Comarcal del Garraf, Mònica Gallardo, ha señalado que "en Canyelles no hay parada directa en la línea hospitalaria, y en Olivella el 90% de los desplazamientos al centro médico se hacen en vehículo privado por la falta de servicio público en frecuencia y horarios. Sitges, con las cifras de población y turismo que tenemos, solo cuenta con un CAP". "El anuncio del nuevo hospital en Vilanova es positivo, pero este equipamiento no será una realidad hasta dentro de diez años, y lo necesitamos ahora porque la situación es insostenible", ha remachado.
El alcalde de Cunit y diputado provincial, Jaume Casañas, ha afirmado que "esto también es un problema de emergencia demográfica. El modelo de turismo masivo de Barcelona está provocando que mucha gente venga a vivir al Penedès marítimo: somos la región que más crece y no disponemos de los servicios necesarios para atender a todo el mundo".
En la misma línea, la alcaldesa de Cubelles, Rosa Fonoll, ha recordado que "la situación es muy compleja. Faltan profesionales, el personal del CAP de Cubelles se desplaza al de Cunit y a la inversa, y solo disponemos de cinco autobuses al día para ir a los hospitales de Sant Camil o Sant Antoni. Los vecinos tienen que dedicar todo el día para ir y volver de una visita médica".
Finalmente, el concejal de Junts per Sant Pere de Ribes, Albert Bonet, ha recordado que "Sant Camil acaba de cumplir 50 años y requiere inversiones urgentes y extraordinarias, así como más personal, para revertir la situación de un centro que debe atender un volumen de población cada vez más elevado".