Las líneas de tren del sur de Cataluña se preparan para una renovación importante. El Govern ha anunciado que incorporará nuevos convoyes procedentes de la RL3 para mejorar el servicio ferroviario, especialmente en la línea R13, que conecta Barcelona con Lleida pasando por Valls.
La decisión se ha comunicado en una reunión con alcaldes de los municipios afectados, donde también se ha avanzado un aumento de frecuencias: se pasará de 4 a 6 trenes diarios a partir del primer trimestre de 2027. Esta ampliación será posible gracias a los trenes que Renfe dejará de utilizar cuando Ferrocarriles de la Generalitat asuma la operación de la RL3.
Otra de las medidas destacadas es el cambio en los horarios de mantenimiento de la infraestructura. Las tareas pasarán a hacerse en horario nocturno antes de finales de año, con el objetivo de evitar afectaciones al servicio durante el día, una de las principales quejas de los usuarios.
Alcaldes: entre el optimismo y la prudencia
Desde el territorio, las valoraciones son diversas. La alcaldesa de Valls, Dolors Farré, ha calificado la reunión de positiva, pero ha advertido que todo dependerá del cumplimiento de los compromisos. En la misma línea, el alcalde de Montblanc, Marc Vinya, ha celebrado la predisposición del Govern, a pesar de insistir en que habrá que mantener la presión para conseguir mejoras reales.
Otros representantes, como el alcalde de l'Espluga de Francolí, Josep Maria Vidal, han reclamado que la línea R13 tenga el mismo trato que otros servicios ferroviarios y han vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de desdoblar la vía.
No todas las opiniones han sido favorables. El alcalde de Les Borges Blanques, Josep Farran, ha criticado que las líneas del territorio continúan considerándose “secundarias” y ha alertado que las mejoras planteadas son a largo plazo.
También desde Les Garrigues, el presidente del Consejo Comarcal, Antoni Villas, ha insistido en que el servicio ferroviario debe responder a las necesidades cotidianas de la población y no centrarse únicamente en el transporte de mercancías.
A pesar de los anuncios, el territorio se mantiene a la expectativa para comprobar si estas promesas se traducen en una mejora real del servicio de Cercanías.