El Govern prevé que el servicio de Rodalies funcione con “total normalidad” en el mes de mayo, una vez finalicen las principales actuaciones de emergencia en la red ferroviaria. Así lo ha asegurado la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, en rueda de prensa, donde ha detallado que el grueso de intervenciones se alargará hasta finales de abril, con algunas actuaciones puntuales a inicios de mayo.
Paneque ha explicado que el objetivo es recuperar la plena operatividad del servicio después de semanas de incidencias, combinando obras de emergencia con actuaciones ya planificadas. En este sentido, el Govern irá informando de la reapertura progresiva de los tramos, como ya ha pasado con la línea R4, que ha reanudado el servicio este martes.
Aun así, la consejera ha advertido que la R3 será la única línea que podría mantener afectaciones más allá de este calendario. Las obras de desdoblamiento entre la Garriga y Parets, así como las actuaciones previstas entre Ribes de Freser y Puigcerdà, podrían alargar las restricciones. Además, no se descarta aprovechar los trabajos en marcha para intervenir en dos túneles. “Aquí sí que puede ser que este tramo se alargue un poquito más”, ha afirmado.
Sobre la reanudación del servicio en la R4 y la falta de aviso previo, Paneque ha explicado que el protocolo establece la realización de una “marcha blanca” la noche antes de la reapertura para comprobar el estado de la vía. Según ha indicado, este lunes se revisó la infraestructura y, una vez validada, se ha podido reabrir el servicio e informar a la ciudadanía.
En paralelo, el Govern mantendrá una reunión con el ministro de Transportes, Óscar Puente, para hacer balance de la situación y abordar las actuaciones futuras. Entre estas, destacan las obras en el Garraf y la creación de un grupo de trabajo para analizar el impacto del cambio climático en las infraestructuras ferroviarias, especialmente en la línea R1.
El encuentro también servirá para tratar la financiación de los costes derivados de la crisis, que “rondan los 13 millones de euros”, principalmente asociados al refuerzo del transporte interurbano y a los dispositivos informativos durante las interrupciones del servicio. Según Paneque, el Ministerio ya ha expresado la voluntad de asumir este gasto, al considerar que responde al mal funcionamiento del sistema de Cercanías.
Finalmente, la consejera ha remarcado que el Gobierno continúa avanzando en el traspaso del servicio. Actualmente, el Ministerio está analizando la valoración de los activos y las inversiones necesarias, un paso previo para que el proceso pueda culminar con la aprobación en el Consejo de Ministros.