El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha declarado este martes que confía en que antes del mes de junio se hayan eliminado todas las limitaciones temporales de velocidad todavía vigentes en la red ferroviaria catalana. En el pleno del Senado, ha explicado que "quedan todavía unas 100 limitaciones temporales de velocidad y nuestro cálculo es que en el mes de junio habremos resuelto todas las que tuvieron origen en los problemas climatológicos de principios de año".
Además, Puente ha anunciado que este jueves visitará cuatro puntos específicos del sistema ferroviario para evaluar su estado y determinar las actuaciones necesarias. Ha resaltado también el esfuerzo realizado, que esta misma semana ha permitido recuperar el servicio completo del trayecto R1 hasta Maçanet y del R4 entre Martorell y Sant Sadurní.
Contexto actual y situación laboral
En relación con el estado general del servicio Rodalies, el ministro ha insistido en que nunca ha expresado "euforia o satisfacción" por el funcionamiento actual y ha manifestado su voluntad de afrontar la inspección prevista para el jueves con un enfoque productivo. Ha recordado, sin embargo, que recientemente se ha vivido una situación difícil marcada por la muerte de un trabajador y una parada general del servicio.
Según Puente, "no se trata de una visita en un clima de euforia, sino en el mismo contexto de problemas que hay desde hace dos o tres meses".
Retrasos en la llegada de los nuevos trenes
Por otro lado, el titular de Transportes se ha referido a los retrasos en la recepción de los nuevos trenes destinados a Rodalies, destacando como un aspecto positivo que estos vehículos se fabriquen en Cataluña. En respuesta al senador Eduard Pujol (Junts), Puente señaló: "Este gobierno compró trenes para Cataluña, Madrid y el resto de España en tres fábricas diferentes. Los contratos se firmaron el mismo día y unos están llegando, y otros no".
En este sentido, añadió: "Doy gracias que los trenes de Rodalies de Catalunya se estén fabricando en Barcelona, porque si los trenes se hicieran en Madrid y no en Catalunya, se les tendría que escuchar". También dejó claro quién asume la responsabilidad de los retrasos: "El fabricante debe responder de los retrasos; el ministerio no es responsable".