El pasado 26 de mayo, agentes de la Guardia Civil intervinieron en una masía en estado de abandono y ruina situada en Igualada donde localizaron tres perros en condiciones precarias. Los animales presentaban signos evidentes de desnutrición y carecían de la atención básica necesaria.
Según informan fuentes oficiales, solo uno de los tres perros disponía de identificación mediante chip, mientras que ninguno contaba con documentación sanitaria o acreditaciones de vacunación. Los canes llevaban aproximadamente dos meses confinados en una nave con acceso limitado a un terreno exterior dentro de una finca vallada, sin que su responsable les proporcionara cuidados adecuados. Durante este periodo, habrían sobrevivido gracias a aportaciones esporádicas de alimento y agua facilitadas por alguna persona.
El equipo del Seprona, especializado en la protección del medio ambiente y los animales, llevó a cabo diversas gestiones para identificar al titular de los perros, pero no obtuvo resultados positivos. En consecuencia, los tres animales fueron trasladados a un centro canino situado en Olesa de Bonesvalls donde han recibido alimentación adecuada y asistencia veterinaria profesional.
A día de hoy, la Guardia Civil no ha podido localizar al responsable de los animales. Las diligencias se han remitido al Juzgado de Guardia de Igualada, donde figura como investigada una persona por un presunto delito de maltrato animal. Esta actuación forma parte de los esfuerzos institucionales para garantizar la protección y bienestar de los animales domésticos ante situaciones de negligencia grave.