El litoral catalán contará este verano con 50 playas con espacios habilitados para el baño con perros, una cifra muy similar a la del año pasado. Según el recuento elaborado por la ACN a las puertas del inicio de la temporada alta de baño, 43 municipios costeros, el 62% del total, ofrecerán algún espacio para mascotas, ya sea con acceso libre o con limitaciones horarias.
Entre las principales novedades destaca la incorporación de Vila-seca, que estrena su primera zona para perros en la playa de La Pineda, y también el caso de Tarragona, que pasa de tener una sola playa habilitada a contar con dos, con la incorporación de la playa Llarga a la ya existente del Miracle.
En cambio, Cubelles no dispondrá este verano de playa para perros debido a las obras que se están ejecutando en la zona donde hasta ahora se permitía el acceso con animales. Según el consistorio, los trabajos se alargarán al menos hasta el verano de 2027.
Más del 60% de los municipios costeros ofrecen espacios para mascotas
El estudio constata que la situación se mantiene estable respecto al año pasado. En total, se contabilizan 50 espacios habilitados a lo largo del litoral urbanizado catalán, ya que algunos municipios disponen de más de una playa apta para perros. Es el caso de Cadaqués, que tiene cuatro, o del Port de la Selva, que tiene dos.
La mayoría de estos espacios permiten el acceso durante todo el horario diurno de la temporada de baño. Sin embargo, algunos municipios mantienen restricciones horarias específicas. En Sant Pol de Mar, por ejemplo, las tres playas habilitadas solo se pueden utilizar entre las ocho de la tarde y las ocho de la mañana. El mismo horario se aplica al espacio reservado para perros de El Prat de Llobregat.
En otros municipios, como Altafulla, las limitaciones son diferentes y solo se permite el acceso con animales en franjas concretas de la mañana y de la noche. También en Alcanar, la playa de la Platjola fija horarios específicos durante la temporada alta.
La Selva continúa sin ninguna playa para perros
Por segundo año consecutivo, La Selva es la única comarca catalana sin ninguna playa urbana habilitada para perros durante el verano. Ninguno de sus tres municipios costeros —Blanes, Lloret de Mar y Tossa de Mar— ofrece este servicio.
En Blanes, este invierno se llevó a cabo una prueba piloto con un espacio de 5.500 metros cuadrados para mascotas en la playa del centro. Sin embargo, el Ayuntamiento ha descartado mantenerlo durante la temporada alta de baño y prevé recuperarlo en otoño.
El Maresme y el Alt Empordà lideran la oferta
La comarca con más espacios habilitados es el Maresme, que suma 13 playas para perros en 13 de sus 16 municipios costeros. Municipios como Mataró, Pineda de Mar, Malgrat de Mar, Vilassar de Mar, Arenys de Mar o el Masnou disponen de este servicio.
El Alt Empordà ocupa la segunda posición con 11 playas habilitadas en siete de sus nueve municipios costeros. Solo Roses y l'Escala no disponen de espacios para mascotas.
Al sur del país, el Tarragonès concentra seis playas para perros, repartidas entre Tarragona, Salou, Altafulla, Torredembarra, Roda de Berà y Vila-seca. En Terres de l'Ebre, el Montsià dispone de cuatro espacios, uno en cada uno de sus municipios costeros.
Servicios y normativas diferentes según cada municipio
Las condiciones de uso varían en función de cada ayuntamiento. En la mayoría de los casos, las zonas están delimitadas con vallas y señalización informativa. Algunos municipios exigen que los animales vayan atados y bajo control permanente de sus propietarios.
También hay diferencias en los servicios disponibles. Algunas playas disponen de duchas específicas para mascotas, mientras que otras han delimitado con boyas la zona de baño para los animales. Es el caso de Vila-seca, que ha incorporado este sistema en su estreno como municipio con playa para perros.
En cambio, algunos espacios continúan sin regulación específica ni servicios asociados. Es el caso de la playa de Belis, en Sant Pere de Ribes, donde se permite el acceso con mascotas pero sin una normativa concreta ni infraestructuras adaptadas.