OPINIÓN | Palau y Albiol, a la derecha de Trump

Artículo de opinión de Carlos Enjuanes, concejal de Acción e Innovación Social y de las Personas Mayores

Carlos Enjuanes
05 de enero de 2026 a las 14:47h

La campaña que ha iniciado el señor Xavier Palau, portavoz del PP en Lleida, contra el futuro Hub de Balàfia es una exhibición de la derecha más castiza. Un estilo basado en la simplificación extrema, el miedo y la confrontación, más propio de la propaganda que de la política responsable. Parece que quiera ir de la mano del señor Xavier García Albiol, alcalde de Badalona, que por estas fiestas ha acaparado titulares dejando en la calle a cerca de 400 personas sin hogar. Los expulsó de una nave sin planificación y sin ningún dispositivo social detrás, pensando que a las bravas, las cosas salen bien. Estas acciones no son aisladas, sino el reflejo de una derecha que denigra a los más vulnerables, poniendo etiquetas que generan rechazo solo por su condición social.

Mientras tanto, en Lleida, Palau repite el discurso: “Decimos no al modelo de inclusión”, sin querer entrar nunca en el contenido real del proyecto, como si fuera un proyecto que amenaza la convivencia. Pero esta retórica alarmista ignora los hechos, la ética y la obligación legal de la ciudad. Palau exagera y manipula el debate para aprovechar la inercia del discurso de la derecha más dura de Vox y Aliança Catalana. Es un populismo que atiza el odio contra quien menos tiene, en lugar de planificar, hablar y generar cohesión.

El actual gobierno ha planteado un nuevo modelo de inclusión social estructurado, dimensionado y validado por la Generalitat de Catalunya y entidades, que se aleja expresamente de los dispositivos masivos. Nuestro modelo opta por equipamientos dimensionados y de baja capacidad, complementados con proyectos de alimentación, salud, higiene y ocupación que ayuden en el camino a la autonomía.

Al PP y a los partidos de su lado, les interesa generar la idea de que el Hub Cívico de Balàfia es un albergue. Les interesa construir el miedo asociando vulnerabilidad con inseguridad, un relato tan simple como falso. Son personas sin hogar, no delincuentes, y necesitan una respuesta pública por responsabilidad institucional, por ética y también por obligación legal. Quizás alguien del PP debería contrastar los supuestos valores cristianos que dice defender, preguntando a las entidades de carácter religioso que trabajan a diario con personas sin hogar y que saben qué significa dignidad, acompañamiento y derechos humanos.

Pero en Balàfia no se hace un albergue. Los espacios destinados a uso residencial para personas sin hogar representan menos del 25% del total de la superficie del conjunto, y con una capacidad limitada a 30 plazas, concebida para evitar cualquier impacto negativo. En Balàfia se hace un Hub Cívico, un equipamiento de ciudad con arraigo en el barrio, donde el peso principal recae en la dinamización comunitaria y la revitalización urbana: servicios de proximidad como la Casa de la Dona, servicios de atención ciudadana descentralizados, espacios para entidades, proyectos de empleo para jóvenes, espacios de ocio infantil, espacios senior para la gente mayor y un uso abierto de los espacios exteriores para el disfrute del vecindario. Todo esto convive, de manera equilibrada, con un servicio residencial de baja capacidad para personas sin hogar, con equipos profesionales y normas claras de funcionamiento.

En resumen, el problema del señor Palau, que comparte con el señor Albiol, es el de confundir liderazgo con confrontación. Engrandecer políticas que dividen solo suma a corto plazo. Desde el Govern, dialogamos con el vecindario, escuchamos preocupaciones y ajustamos el proyecto, pero no cederemos ante la demagogia ni la política del miedo. Humanismo sí. Populismo no.

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