OPINIÓN | ¡Gracias padre, gracias alcalde!

Artículo de opinión del delegado del Gobierno en las Tierras del Ebro, Joan Castor Gonell Agramunt, a raíz de la pérdida de su padre, Sebastián Gonell Porres

Joan Castor Gonell Agramunt, delegat del Govern a les Terres de l'Ebre
Joan Castor Gonell Agramunt
03 de enero de 2026 a las 11:27h
Actualizado: 03 de enero de 2026 a las 12:30h

Hoy, pocas horas antes de acabar el año, siento la necesidad de escribir estas líneas para darle las gracias a la persona de quien más he aprendido y que más ha influido en mi manera de ser, de hacer y de pensar: Sebastián Gonell Porres, mi padre.

Posiblemente lo hago porque me siento responsable, culpable de no haberle agradecido lo suficiente en vida, de ser valiente y hacer lo que había que hacer. Durante mis veinte años en la alcaldía de Sant Jaume d’Enveja hicieron que prácticamente nunca le agradeciera su trabajo y esfuerzo públicamente porque era mi padre y porque nadie pudiera decirme que lo hacía por ese motivo. 

Hoy, al pie de su lápida, la corona de flores del Ayuntamiento de Sant Jaume d’Enveja (doy las gracias muy sinceramente al equipo de gobierno) con la inscripción “Ayuntamiento de Sant Jaume d’Enveja a su Primer Alcalde Democrático”, me ha hecho pensar mucho en lo que esto suponía para él. Me ha hecho pensar en aquel primer consistorio democrático que presidió, recién acabada la dictadura franquista y solo unos meses después de haber dejado de ser una pedanía de Tortosa. También en el orgullo y el esfuerzo con que sirvió al pueblo durante aquellos años.

Sebastián Gonell Porres nació en Sant Jaume d’Enveja en 1938. A pesar de disponer de estudios de contabilidad y administración, su pasión siempre fue la ganadería y la agricultura, y a ello se dedicó prácticamente toda la vida. Formó parte de diversas entidades culturales y deportivas del pueblo y le apasionaban mucho la política y el servicio público. 

En los últimos años de la dictadura, parecía que el proceso de segregación de Tortosa de la pedanía de Sant Jaume d’Enveja estaba encallado, a pesar de la buena voluntad del gobernador Civil de la época, Francesc Robert Graupera, y del alcalde de Tortosa, Felipe Tallada de Esteve. La Junta de Segregación de Sant Jaume d’Enveja, encabezada por Arturo Vila Fumadó, después de tantos años de lucha, había llegado a un nivel de enfrentamiento y malas relaciones con el Ayuntamiento de Tortosa que hacían muy difícil dialogar, negociar o llegar a acuerdos. Esto hizo que el gobernador Civil y el alcalde de Tortosa (de acuerdo con el alcalde pedáneo de la época, José Casanova Panisello), crearan la llamada Comisión de Segregación. Un hecho que fue posible gracias a la buena relación que había entre el entonces alcalde de Tortosa, Felipe Tallada, y el farmacéutico y tesorero del Casal, Bernardo Basset Aguiló. Así pues, esta comisión estaba formada por un grupo de jóvenes demócratas, sin rencores ni odios que, desde la sombra, tenían la capacidad de actuar de mediadores entre el Ayuntamiento de Tortosa y la Junta de Segregación. En aquel momento, la mayoría de aquellos jóvenes, no escribo los nombres por miedo a olvidarme de alguien, formaban parte de la junta directiva del Casal y, entre ellos, estaba Sebastián Gonell Porres. Esta tarea de mediadores, a pesar de hacerse desde la total discreción y anonimato, provocó el descrédito por parte de algunos miembros de la Junta de Segregación.

Sebastián Gonell Porres, primer alcalde democràtic de Sant Jaume d'Enveja
Sebastián Gonell Porres, primer alcalde democrático de Sant Jaume d'Enveja

Este grupo de jóvenes, además de querer que Sant Jaume d’Enveja fuera un municipio independiente, pensaban en un proyecto de futuro para el pueblo, hablaban de las necesidades y de las mejoras que hacían falta y trabajaban en el diseño del municipio, incluyendo también la creación de la Entidad Local Menor de Els Muntells.

El 23 de junio de 1978 el Consejo de Ministros daba luz verde a la constitución del municipio de Sant Jaume d’Enveja, con el compromiso de que, después de las elecciones municipales, la pedanía de Els Muntells pasaría a constituirse como Entidad Local Menor. Se creaba una Gestora presidida por Arturo Vila Fumadó que administraría el nuevo municipio hasta las inminentes elecciones municipales. De acuerdo con la legalidad, el presidente de la Gestora debía dimitir del cargo con una antelación mínima de un mes para ser candidato a las elecciones municipales. Así, en marzo de 1979 pasaba a presidir la Gestora, Jeroni Gisbert Bertomeu, y el 3 de abril del mismo año tenían lugar las primeras elecciones democráticas. 

Los cabezas de lista o alcaldables que se presentaron a las mencionadas elecciones fueron: Sebastián Gonell Porres (CC-UCD) obteniendo 4 concejales, Arturo Vila Fumadó (Independiente) con 3 concejales, Francesc Navarro Franch (CiU) alcanzando 2 concejales y Leonardo Colomé Tomàs (PSUC) obteniendo también 2 concejales. A pesar de los intentos de los otros grupos municipales por evitar que Sebastián Gonell fuera el alcalde, el concejal Arturo Vila no lo aceptó y, de esta manera, permitió que Sebastián Gonell Porres se convirtiera en el primer alcalde democrático de Sant Jaume d’Enveja.

Todo estaba por hacer y todo era posible, pero no hace falta decir que no fue nada fácil presidir una alcaldía en minoría, en aquella época en que nadie estaba acostumbrado a dialogar, consensuar y llegar a acuerdos. Un pueblo oprimido por la dictadura, gobernado desde la lejanía de Tortosa, con necesidad de hablar y ser escuchado. Sin prácticamente oficinas municipales preparadas, sin secretario, sin técnicos, sin padrones municipales (habitantes, propiedades rústicas y urbanas, vehículos...), sin recaudación de impuestos organizada y con unas graves carencias de los principales servicios básicos y de planificación y ejecución urbanística. 

Unos meses después, el 16 de febrero de 1980, se constituía la Entidad Local Menor de Els Muntells, pasando a presidirla Josep Sancho Subirats que, entonces, era también el concejal del equipo de gobierno de Sant Jaume d’Enveja. En aquel momento, Sancho y mi padre establecieron un documento de acuerdo que regulaba las relaciones económicas y administrativas entre el Ayuntamiento y la ELM (ahora, Entidad Municipal Descentralizada). Un acuerdo que fue aprobado por el Pleno de Sant Jaume d’Enveja y por la Junta Vecinal de Els Muntells y que, 45 años después, todavía es la base de la relación entre el municipio y la EMD. Y lo podría seguir siendo siempre, si se mantuviera aquel espíritu de solidaridad, colaboración y justicia que le pusieron Sebastián Gonell y Josep Sancho. Y, muy posiblemente, por eso él quería tanto al pueblo de Els Muntells y siempre decía que allí se sentía como un munteller más, siendo siempre muy querido y respetado por los vecinos y vecinas de Els Muntells.

Por tanto, Sebastián Gonell Porres, gobernando en minoría entre 1979 y 1983, tuvo que hacer frente a aquellos años de Transición a la democracia en el ámbito local, comenzó a organizar el funcionamiento de un municipio recientemente constituido, estableció las relaciones de funcionamiento con su EMD, e hizo frente a la ejecución de los primeros servicios básicos inexistentes en muchas zonas del municipio. Ser un demócrata convencido; su sentido común, su responsabilidad y honradez; su capacidad de diálogo y de llegar a consensos; sus valores de justicia, equidad e igualdad; su valentía, capacidad de trabajo y de esfuerzo; su vocación de servicio público y su bondad hicieron que todo saliera bien. Continuó aportando su grano de arena y trabajando para el pueblo, siendo concejal del Ayuntamiento durante dos legislaturas más, hasta 1991.

Gracias, padre, por todo lo que hiciste como alcalde, por el pueblo y por la sociedad, por todo lo que me enseñaste e hiciste por mí. Siempre recordaré el consejo que me diste cuando, en 2003, me hicieron la propuesta para ser concejal del Ayuntamiento de Sant Jaume. Me dijiste: “si tienes ganas de servir al pueblo, acéptalo. Pero, si tienes ganas de verdad, cuanto más adelante de la candidatura vayas, mejor. El trabajo se hace liderando”. Un consejo que he tenido presente, muchas veces, cuando he tenido que tomar decisiones importantes, y que me hizo entender la política de la manera que la entiendo.

Tu camino, iniciado hace casi cincuenta años, todavía es la base principal de la gestión pública actual, la buena, la que da resultados y la que necesita la ciudadanía.

¡Nunca te olvidaré Cachán!

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Joan Castor Gonell Agramunt, delegat del Govern a les Terres de l'Ebre
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