IKEA afronta un nuevo recorte laboral dentro de su proceso de transformación interna. Inter IKEA Group, el grupo propietario de la marca IKEA, ha anunciado que prescindirá de 850 trabajadores en todo el mundo, una cifra que representa aproximadamente el 3% de su plantilla global.
La medida forma parte de una reorganización con la que la compañía quiere reducir capas internas, concentrar recursos y hacer más ágil la toma de decisiones. Según ha informado la empresa, unos 300 de los despidos se concentrarán en Suecia.
Cabe destacar que esta reestructuración llega después del cierre de algunas tiendas en todo el mundo. Una de ellas, en la ciudad de Toulouse, hizo que los trabajadores iniciaran una huelga por primera vez contra la compañía. También cierra siete tiendas más instaladas en China. De momento, se desconoce si estos despidos anunciados afectarán a algunos de los centros que Ikea opera en Cataluña y en el resto de España.
Una estructura “demasiado compleja”
El director financiero de Inter IKEA Group, Henrik Elm, ha justificado la decisión por la necesidad de adaptar la organización a un entorno más exigente. “Inter IKEA Group se ha vuelto demasiado compleja y fragmentada en un ambiente que requiere simplicidad y velocidad”, ha afirmado.
La compañía sostiene que el proceso no responde solo a una reducción de personal, sino a una revisión más amplia de su forma de funcionar. El objetivo es simplificar la estructura corporativa y orientar mejor los recursos hacia las prioridades del grupo.
Inter IKEA prevé culminar los cambios durante este mismo año. La empresa ha explicado que el impacto definitivo de los despidos se irá concretando a medida que avance la reorganización interna.
“El impacto final será confirmado según avance el proceso, con el objetivo de tener una nueva organización lista a finales de año”, ha indicado la compañía en el comunicado.
Nuevos ajustes dentro del universo IKEA
Este anuncio llega pocos meses después de otro movimiento laboral dentro del ecosistema IKEA. En marzo, Ingka Group, principal operador comercial y distribuidor de la marca, ya comunicó el despido de unos 900 trabajadores.
En aquel caso, la empresa también defendió que era necesario simplificar la organización y adaptarse a las nuevas necesidades del negocio. Con estos dos procesos, IKEA acelera una etapa marcada por la reducción de costes, la reordenación de equipos y la búsqueda de una estructura más flexible a escala internacional.