Una veintena de personas se han concentrado este jueves por la tarde delante del centro Sant Camil, en Sant Pere de Ribes, coincidiendo con la hora en que estaba previsto aplicar la eutanasia a Noèlia, la joven del Garraf que hacía cerca de dos años que esperaba este procedimiento. La protesta, convocada por la Fundación Abogados Cristianos, ha vuelto a poner el foco en un caso que ha generado un intenso debate social, sanitario y judicial.
El representante de la entidad y abogado del padre de la joven, José María Fernández Abril, ha atendido a los medios hacia las seis de la tarde y ha reiterado su oposición frontal a la decisión, asegurando que “no estamos ante una eutanasia, sino de un suicidio asistido”. Durante su intervención, ha alertado de que el caso puede abrir una “pendiente resbaladiza” y ha advertido de que situaciones similares “se podrían repetir en el futuro”.
“Hoy estamos aquí tristemente después de dos años de lucha. Dos años en los que hemos fallado todos. Yo personalmente como abogado y el sistema de manera profunda”, ha afirmado Fernández Abril ante el centro sanitario.
Abogados Cristianos acosa a Noèlia a las puertas del hospital mientras recibe la eutanasia
— Diari La Ciutat del Penedès i Garraf (@laciutatpenedes) March 26, 2026
👉 La fundación ha acudido al centro Sant Camil de Sant Pere de Ribes a la misma hora en que estaba previsto aplicar el protocolo para poner fin a la vida de la jovenhttps://t.co/QJmnVCXaaU pic.twitter.com/adpl4HXnaZ
Críticas al sistema legal, sanitario y social
El abogado ha cargado contra diferentes ámbitos, asegurando que “ha fallado el sistema legal”, porque considera que la ley de eutanasia “se está aplicando como una ley de suicidio asistido”. También ha criticado el sistema judicial, apuntando que “ni el Tribunal Supremo ni el Tribunal Constitucional han querido entrar al fondo del asunto”.
En paralelo, ha cuestionado la respuesta del sistema sanitario: “Ante el caso de una chica con muchos problemas, con una vida muy dura que todos lamentamos, lo único que le ha podido dar como solución es la muerte”, ha insistido.
Según su relato, la joven debería haber recibido antes atención específica en salud mental, así como más apoyo social y un grado de dependencia que le permitiera acceder a una vida digna. “No ha tenido acceso a nada de eso y ha tenido acceso a la eutanasia”, ha lamentado.
Consideran que la joven no tiene capacidad mental de tomar esta decisión
Fernández Abril ha recordado que la base jurídica de su oposición se fundamentaba en la supuesta falta de capacidad de la joven para tomar esta decisión, a causa de los problemas de salud mental, así como en la falta de “pruebas objetivas” sobre el sufrimiento que justificaría el procedimiento.
En este sentido, ha defendido que la ley exige un “contexto eutanásico” concreto para poder aplicar el protocolo, un perfil que, según su criterio, Noelia no cumplía. Por eso, ha insistido en que lo que se ha producido no es una eutanasia, sino un “suicidio asistido”.
Acompañada por la familia
Según ha confirmado el abogado, la joven ha estado acompañada durante la tarde por su familia, incluso el padre, que ha liderado la batalla legal para intentar frenar el proceso.
La concentración se ha desarrollado sin incidentes, pero en un ambiente cargado de emotividad y tensión, en un caso que ha puesto sobre la mesa los límites legales y éticos de la eutanasia y que continúa generando división de opiniones. Fernández Abril ha concluido expresando el deseo de que esta situación sirva “para que no haya ninguno más”.