La oferta de pisos de alquiler en Cataluña continúa desplomándose. Según datos del portal inmobiliario pisos.com, las viviendas disponibles han caído un 60% desde la entrada en vigor del tope de precios, en un contexto marcado por el desequilibrio entre oferta y demanda y por una creciente tensión en el mercado.
El portavoz y director de estudios del portal, Ferran Font, ha alertado de que cada vez hay menos inmuebles en arrendamiento y de que los anuncios que se publican son “menos profesionales”.
Crecen los anuncios en WhatsApp y Telegram
Una de las consecuencias más destacadas de esta situación es el cambio en los canales de comercialización. Según pisos.com, cada vez es más habitual encontrar anuncios de pisos a través de WhatsApp o Telegram, vías que consideran “mucho menos fiscalizables”.
Este fenómeno, apuntan, refleja la dificultad de acceder al mercado formal y la falta de oferta disponible en los portales tradicionales.
Menos alquiler y más compra
El portal atribuye la caída del alquiler a diversos factores. Por un lado, muchos propietarios optan por vender los inmuebles ante la incertidumbre regulatoria. Por otro lado, también crece el peso del alquiler temporal, con más de 5.000 contratos firmados en Cataluña el último trimestre de 2025.
También hay casos de propietarios que prefieren mantener los pisos vacíos, hecho que contribuye a reducir aún más la oferta.
Todo ello se traduce en un mercado mucho más dinámico y tensionado. Los anuncios duran cada vez menos tiempo publicados: si hace unos años podían estar activos durante meses, ahora a menudo desaparecen en un mes o mes y medio. Esta alta rotación evidencia la fuerte demanda existente y la falta de viviendas disponibles.
La compraventa se dispara
En paralelo, el mercado de compra vive un momento de expansión. Según pisos.com, en 2025 se registraron cifras de compraventa que no se veían desde la burbuja inmobiliaria. La mayoría de los compradores son perfiles de “reposición”, es decir, personas que venden una vivienda para adquirir otra, principalmente en la demarcación de Barcelona.
Desde el portal inmobiliario critican la regulación de los últimos años y consideran que no ha facilitado el acceso al alquiler. También cuestionan el discurso institucional, que —aseguran— genera desconfianza entre los propietarios. Según Font, la raíz del problema es el desequilibrio estructural entre oferta y demanda, una situación que, prevé, se mantendrá durante el 2026 con incrementos moderados de precios, especialmente en la compraventa.
El resultado es un mercado cada vez más tenso, con menos pisos disponibles y nuevas formas de comercialización que escapan del control habitual.