Tàrrega ha vivido un giro político este miércoles después de que una moción de censura haya echado a la alcaldesa Alba Pijuan (ERC) y haya situado al frente del consistorio a Rosa Maria Perelló (Junts), que recupera la alcaldía con una nueva mayoría.
La votación en el pleno extraordinario ha prosperado con 11 votos a favor —los 8 de Junts y los 3 de la CUP—, los necesarios para alcanzar la mayoría absoluta y formalizar el cambio de gobierno municipal.
Regreso a la alcaldía y nuevo pacto de gobierno
Perelló vuelve así a liderar el Ayuntamiento, cargo que ya había ocupado entre 2011 y 2019. En su primer discurso como nueva alcaldesa, ha defendido que el pacto con la CUP, a pesar de las diferencias ideológicas, se fundamenta en “el amor por Tàrrega y la voluntad de hacerla avanzar”.
También ha remarcado que se abre “una nueva etapa con estabilidad y gobernabilidad”, con el objetivo de reforzar la transparencia, los servicios públicos y la proximidad con la ciudadanía.
El relevo llega después de una etapa de inestabilidad. El gobierno de ERC y PSC había quedado en minoría desde julio, a raíz de la salida de la CUP, y la situación se tensó aún más cuando el pleno rechazó, el 25 de febrero, la cuestión de confianza vinculada al presupuesto municipal.
Este escenario acabó desencadenando el acuerdo entre Junts y la CUP para presentar la moción de censura que ahora se ha materializado.
De gobernar Tàrrega a pasar a la oposición
Con el cambio, ERC (5 concejales) y el PSC (1 concejala) pasan a la oposición después de casi siete años al frente del consistorio. La exalcaldesa Alba Pijuan ha defendido su gestión, asegurando que ha gobernado “con coherencia y responsabilidad” desde 2019. También desde el PSC han reivindicado haber actuado con “responsabilidad institucional”. Por su parte, la CUP ha justificado el pacto como resultado del “diálogo y la capacidad de llegar a acuerdos”.
El nuevo gobierno dispone ahora de mayoría absoluta en el pleno, hecho que le permitirá impulsar con más facilidad sus políticas. Según ha avanzado Perelló, el cartapacio ya está definido y el presupuesto municipal se encuentra en una fase avanzada. Con este cambio, Tàrrega inicia una nueva etapa política marcada por una alianza inédita que busca dar estabilidad al gobierno municipal después de meses de tensión.
