La alcaldesa de Tàrrega, Alba Pijuan Vallverdú, ha asegurado este miércoles en rueda de prensa en la Casa Consistorial que “no es el momento de echarse atrás, Tàrrega no se la puede jugar”, en referencia a la moción de censura presentada por Junts per Tàrrega y la CUP. Según ha afirmado, la iniciativa “no responde a los intereses de la ciudad, sino a intereses estrictamente personales y partidistas”.
Pijuan y el resto del equipo de gobierno (ERC y PSC) han comparecido después de que los dos grupos de la oposición registraran la moción contra el gobierno en minoría y firmaran un acuerdo hasta final de mandato. La alcaldesa ha calificado el pacto de “extraña pareja” y ha asegurado que son “la antítesis el uno del otro”, criticando que el acuerdo “prioriza el reparto de poder por delante de las necesidades de la ciudadanía”.
La alcaldesa ha defendido los presupuestos rechazados, que superaban los 24 millones de euros, y los ha definido como “los más importantes de la historia de la ciudad”. Las cuentas, ha recordado, preveían reforzar servicios esenciales, inversiones en la ciudad y en los pueblos del municipio y más de 520.000 euros en subvenciones para entidades, ciudadanía, empresas y centros educativos.
“Acepto la moción de censura como herramienta democrática. Lo que no puedo compartir es que se presente como una decisión pensada para Tàrrega cuando llega después de haber bloqueado unos presupuestos que eran objetivamente los mejores que esta ciudad ha tenido nunca”, ha afirmado.
Pijuan ha reiterado que “si la prioridad fuera la gobernabilidad de Tàrrega, Junts y la CUP no habrían bloqueado estos presupuestos” y ha defendido la cuestión de confianza vinculada a las cuentas como “un mecanismo legal y un acto de responsabilidad” para evitar la parálisis institucional: “Sin presupuesto, Tàrrega se para”.
En cuanto al pacto entre Junts y la CUP, también ha expresado dudas sobre su contenido. Ha recordado que la gestión del agua había sido una línea roja para la CUP en anteriores negociaciones y ha apuntado: “La ciudadanía tiene derecho a preguntarse qué ha cambiado: si el problema o las prioridades políticas de algunos”.
La alcaldesa ha concluido asegurando que continuará ejerciendo con responsabilidad hasta el pleno de la moción de censura: “Antes que alcaldesa soy vecina de Tàrrega. Y lo que continuaré defendiendo hasta el final es que esta ciudad merece estabilidad, responsabilidad y decisiones que pongan Tàrrega por delante de cualquier interés de partido”.
Pijuan ha concluido asegurando que su grupo hará una “oposición como toca” hasta las elecciones municipales de 2027 y ha sentenciado: “Que cada uno se haga cargo de sus decisiones, sin excusas”.