El hotel Cosmopolita de Platja d’Aro, un cuatro estrellas situado en primera línea de mar, ha salido al mercado con un precio de 25 millones de euros. El activo, considerado uno de los alojamientos mejor posicionados de la localidad turística de la Costa Brava, ya ha atraído la atención de diversos posibles compradores, tanto del Estado como de fuera. Aun así, fuentes conocedoras de la operación apuntan que la venta avanza con dificultades por la distancia entre el valor que marca el mercado y las expectativas de la propiedad.
Un activo 'prime' en el paseo marítimo
El Cosmopolita se encuentra en una ubicación privilegiada, en el paseo marítimo de Platja d’Aro, con vistas directas a la playa. Abrió sus puertas en verano de 2014 y consta de 59 habitaciones, la mayoría orientadas al mar, lo que refuerza su atractivo dentro de un mercado hotelero muy competitivo en la Costa Brava.
Además del alojamiento, el hotel dispone de un restaurante con capacidad para 200 personas y una oferta de servicios pensada para el turismo de descanso: piscina, spa, sauna y gimnasio, así como tratamientos y experiencias de bienestar —masajes, rituales de belleza, baños turcos, sauna finlandesa, piscina de hidromasaje y salones termales.
La propiedad y el perfil inversor
Según recoge la información publicada por 'Crónica Global', el activo pertenece a Miroslav Trzheskal Farber, un empresario especializado en la gestión de activos inmobiliarios con trayectoria en el sector en Cataluña. El empresario tiene nacionalidad española y hace años que está establecido en Barcelona. En el ámbito profesional, también figura como apoderado de TWIM Inversiones 2008 SL, una entidad vinculada a la tramitación de solicitudes de visados para viajar a la Federación Rusa.
En Barcelona, su portafolio incluiría también un bloque de 32 apartamentos en torno a la estación de Sants, adquirido por 13 millones de euros, y un conjunto de viviendas que, en total, alcanzarían los 67 apartamentos en la ciudad.
Con la operación abierta en Platja d'Aro y el interés sobre la mesa, el punto clave para desatascar la venta del Cosmopolita será el encaje final entre el precio pedido y el que los inversores consideran asumible en el actual contexto del mercado hotelero.