Descubierto un refugio antiaéreo desconocido durante las obras de La Sagrera

La estructura destaca por su tipología de búnker y su excelente estado de conservación

02 de diciembre de 2025 a las 11:08h
Actualizado: 02 de diciembre de 2025 a las 11:08h

Los trabajos arqueológicos realizados en torno a la calle Baixada de la Sagrera a raíz de la construcción de la estructura de la futura estación de la línea de alta velocidad han permitido descubrir un refugio antiaéreo hasta ahora desconocido. Se trata de un refugio de carácter privado o no público que daba servicio a la antigua estación de mercancías de la Sagrera. El elemento había quedado completamente oculto y ha emergido con motivo de los movimientos de tierra que comporta el proyecto ferroviario actual y la futura reurbanización del espacio. El trazado de este refugio conectaba los dos edificios que se encontraban a ambos lados de la entrada de la antigua terminal de mercancías.

Uno de estos edificios fue derribado la década pasada, mientras que el segundo ha mantenido hasta ahora las oficinas de Adif desde donde se dirigen las obras de la estación.

El refugio, que no consta en el censo de refugios públicos de 1938, tiene características constructivas singulares dentro del conjunto de refugios antiaéreos de Barcelona. Se trata de una estructura tipo búnker, excavada a cielo abierto y construida con hormigón armado, con una losa de cubierta de unos dos metros de grosor preparada para resistir el impacto de bombas de 100 kilos. La estructura está situada a unos cuatro metros de profundidad y conserva dos entradas, una de las cuales ha podido ser documentada completamente.

En el interior, el refugio tiene dos galerías principales de 2,50 metros de altura por 1,20 de anchura. Estas unían los edificios gemelos de la estación de mercancías en dirección norte-sur. A lo largo del recorrido se han identificado cuatro salas de grandes dimensiones, cuatro letrinas y un espacio de posibles funciones de almacén o enfermería. En total, la estructura tendría una longitud aproximada de 90 metros.

La construcción combina diferentes técnicas, como tramos de esqueleto de hormigón recubierto con ladrillo macizo, techos de encofrado de cemento y recubrimientos de mortero de cal. Destacan también los bancos conservados en una de las salas, diversas pintadas hechas alrededor de 1954 y grafitis con las siglas CNT y FAI que podrían corresponder al período de la Guerra Civil. También se mantiene parte de la instalación eléctrica original, con cableado y portalámparas cerámicos

El estado de conservación es muy bueno, a pesar de algunos desperfectos puntuales, y hace de este refugio un caso único por su tipología y características constructivas, según ha destacado el Ayuntamiento de Barcelona en un comunicado. La estructura se encuentra ahora en fase de estudio y documentación mediante escáner láser.

La antigua estación de mercancías de la Sagrera, construida entre 1918 y 1922 por la compañía MZA, ocupaba 200.000 metros cuadrados y más de 17 kilómetros de vías. Fue uno de los principales nodos logísticos de Barcelona hasta su cierre en 1990 y un punto estratégico durante la Guerra Civil, hecho que la convirtió en objetivo de dos bombardeos en 1937. La CNT, que había colectivizado el sector ferroviario, impulsó con los trabajadores la construcción del refugio ahora localizado.

El hallazgo se ha realizado en los trabajos de excavación dirigidos por el arqueólogo Joel Blanco, de la empresa ABANS.