La Audiencia de Barcelona ha absuelto a un taxista de 60 años, de origen andaluz, juzgado por una supuesta agresión sexual a una joven de 22 años el 1 de septiembre de 2023, cuando esta salía de una discoteca en Barcelona en “evidente estado de embriaguez”. La fiscalía le reclamaba 11 años de prisión por agresión sexual, pero los magistrados han considerado que la versión de la víctima no es suficientemente consistente para condenarlo.
Según los hechos probados, el taxista recogió a la turista hacia las 3:50 horas después de que una acompañante de la joven lo detuviera cerca de una discoteca del barrio de Sant Gervasi, dado que la víctima iba muy bebida. La chica se sentó en el asiento del copiloto, y la amiga le indicó al taxista la dirección donde se alojaban, junto con otras amigas. Más tarde, el hombre recibió una llamada de una amiga de la pasajera, que se extrañó por la tardanza y le aclaró que el destino real era una calle con el mismo nombre en Hospitalet de Llobregat.
La Audiencia destaca que la declaración de la víctima, único testigo de los hechos, “no reúne las características y requisitos que permiten enervar la presunción de inocencia”. Además, los magistrados afirman que la versión del acusado no resulta “inveraz” y ha sido reforzada por otros elementos. La sentencia también recuerda que la carga de la prueba recae sobre la acusación.
Los jueces apuntan a la “cierta incredibilidad subjetiva de la testigo única, derivada del hecho de encontrarse bajo un alto grado de embriaguez” y subrayan que la mujer mantuvo una “actitud realmente errática y evasiva que resulta inquietante”. Además, no hay ningún elemento de corroboración periférica de los hechos denunciados.