FEDA iniciará en los próximos días el proyecto de construcción de una línea soterrada de media tensión entre la estación depuradora de Canillo y Prats. Con esta actuación, se podrán retirar tres líneas aéreas de media tensión entre Prats y Encamp, que tienen una extensión de 2,6 kilómetros y de esta manera se impactará en una mejora paisajística en una zona de interés natural y cultural como es el entorno del Santuario de Meritxell y al mismo tiempo en una mejora de la seguridad de las líneas.
El ministro de Medio Ambiente, Guillem Casal, el director general de FEDA, Albert Moles, y el cónsul mayor de Canillo, Jordi Alcobé, han explicado el proyecto, este martes, en una rueda de prensa en la que se ha firmado el convenio que permitirá el paso de las líneas eléctricas por terrenos propiedad del Gobierno y de dos particulares. Con la actuación, se podrán eliminar 17 kilómetros de cable aéreo, 19 torres eléctricas, 14 postes de madera de sujeción de las líneas y un pórtico eléctrico.
El director general de FEDA, Albert Moles, ha explicado que el soterramiento de la línea forma parte del compromiso de FEDA de continuar mejorando la integración paisajística a través del soterramiento de prácticamente la totalidad de sus líneas de media tensión. Así, actualmente el 94,7% de las líneas de media tensión están soterradas, con proyectos cada año para aumentar este porcentaje.
Estas actuaciones tienen el beneficio de mejorar el impacto paisajístico pero además permiten minimizar riesgos y proteger la biodiversidad de la zona. Además, el soterramiento de líneas en zonas boscosas es una de las acciones que contribuye a garantizar la calidad del suministro, evitando incidencias en zonas donde las líneas se pueden ver afectadas por la caída de ramas o árboles a causa de tormentas u otros fenómenos meteorológicos.
Concretamente, en lo que respecta a la mejora paisajística, el cónsul mayor de Canillo, Jordi Alcobé, ha explicado que la retirada de un pórtico eléctrico situado en la zona de Prats era una demanda de los vecinos que la Comuna trasladó a FEDA, y que gracias a la colaboración entre las diferentes entidades se ha podido llevar a cabo. Además, ha puesto de manifiesto la mejora que supondrá poder eliminar la línea eléctrica de un entorno natural como es esta zona de la vía verde canillenca, un camino real que se dejará como estaba en los años 30 y que va de Meritxell a Prats con 1,5 km de un rico patrimonio cultural y natural.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, Guillem Casal, ha manifestado el compromiso del Gobierno con este proyecto, por el beneficio ambiental y paisajístico que supone. Casal ha remarcado que la iniciativa se enmarca en la voluntad del Gobierno de continuar reduciendo impactos visuales y ambientales en zonas de interés natural, y así asegurar una mayor protección de la biodiversidad: “soterrar las líneas permite preservar mejor nuestro patrimonio natural”. Así, también ha señalado que la cesión del paso de la línea por el terreno del Gobierno ha sido esencial para garantizar un trazado más eficiente y ambientalmente responsable, ya que sin esta cesión habría tenido que hacer un trazado mucho más largo, costoso y complicado técnicamente.
Finalmente, el director general de FEDA, Albert Moles, ha agradecido también la predisposición de los dos propietarios de los terrenos por donde pasará la línea soterrada, para facilitar este proyecto.