Forces Elèctriques d'Andorra (FEDA) ha culminado el ciclo de grandes mantenimientos de sus grupos hidroeléctricos después de cinco años de trabajos y una inversión global de unos 2,5 millones de euros. Así lo ha explicado el director de Operaciones y Nuevas Infraestructuras de FEDA, Jordi Travé, que ha destacado la importancia estratégica de este proyecto para garantizar la fiabilidad, la eficiencia y la competitividad del sistema energético del país.
Los grupos hidroeléctricos aportan actualmente entre el 15 y el 20% de la energía que se consume en Andorra, además se ha conseguido un incremento de potencia de unos 1.000 kilovatios, una cifra comparable a la potencia de la planta fotovoltaica de Grau Roig. "Nos ha permitido ganar mucho en el ámbito energético con la misma cantidad de agua, hoy gracias a este mantenimiento sacamos más energía y, por otro lado, también hemos podido tener una ganancia de potencia muy importante", ha valorado Travé.
El proceso de mantenimiento ha durado cinco años y ha consistido en un desmontaje integral de tres grupos de generadores hidráulicos. Un procedimiento que ha sido "muy complejo, tanto tecnológicamente como por las piezas" porque algunas de las piezas "pesan más de 30 toneladas", ha explicado el director de Operaciones y Nuevas Infraestructuras. Para hacer el cambio de maquinaria se ha requerido un equipo técnico de FEDA y también ha contado con la ayuda del equipo francés EDF (Électricité de France). Estas turbinas se deben mantener cada veinte años, lo que con la instalación de la nueva maquinaria permitirá "un buen funcionamiento y una buena fiabilidad como la que hemos tenido hasta ahora durante veinte años más", ha precisado el trabajador de la compañía eléctrica.
Aunque algunos de los generadores tenían cerca de 90 años de antigüedad, el director de Operaciones ha explicado que los mantenimientos han sido integrales. Se han sustituido todas las piezas deterioradas y se han renovado o reparado muchas otras. "Es casi como hacer un grupo nuevo", ha afirmado Travé.
La maquinaria produce el 100% de energía renovable. Esto es fundamental para la estrategia energética del país de FEDA, ya que Travé ha remarcado que, aunque Andorra no dispone de agua para producir electricidad de manera continuada, el sistema permite generar energía de forma estratégica en las franjas en las que el precio de importación es más elevado. "Es muy importante a escala de país, nos permite garantizar un precio competitivo de la energía de Andorra, dado que nosotros no disponemos de agua para producir las 24 horas al día, y producimos de manera muy estratégica cuando las horas de importación son más caras", ha explicado Travé. En este sentido, el lago de Engolasters actúa como un "pulmón" que permite regular la producción según las necesidades y los precios del mercado.
FEDA tiene sobre la mesa proyectos eólicos e hidroeléctricos para reforzar la producción de energía en invierno
FEDA continúa trabajando en dos proyectos que tiene sobre la mesa. Uno de ellos es el del Pic del Maià, donde la compañía ha finalizado el proyecto técnico para el desarrollo de una instalación eólica. Paralelamente, FEDA trabaja en un nuevo proyecto hidroeléctrico en L'Hospitalet, que prevé la instalación de un nuevo grupo generador. El objetivo principal de esta actuación es incrementar la producción de energía durante el invierno, una época en la que el Principado registra entre dos y tres veces más demanda que en verano. Según Travé, este refuerzo de la producción propia permitiría reducir la dependencia de las importaciones en los momentos en que el precio de la energía es más elevado. "Es cuando los precios de energía e importación acostumbran a ser más caros", ha comentado Travé.
En estos momentos FEDA está trabajando en acabar de ajustar la viabilidad del proyecto de L'Hospitalet, los costes de inversión, así como la fórmula para "cómo colaboramos entre el estado francés o la energética francesa, nosotros y la agencia del agua. Estamos todavía en una fase de anteproyecto", ha detallado Travé.