FEDA finaliza las obras de modernización y protección de la ETR de la Margineda después de dos años de trabajos

Las obras, que se han alargado durante aproximadamente dos años, han supuesto una inversión global de unos 3 millones de euros y permiten reforzar tanto la resiliencia del suministro eléctrico como la seguridad ante riesgos naturales

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05 de febrero de 2026 a las 19:04h

Forces Elèctriques d’Andorra (FEDA) ha culminado los trabajos de modernización y protección de la Estación Transformadora y Repartidora (ETR) de la Margineda, una infraestructura clave del sistema eléctrico nacional. Las obras, que se han alargado durante aproximadamente dos años, han supuesto una inversión global de unos 3 millones de euros y permiten reforzar tanto la resiliencia del suministro eléctrico como la seguridad ante riesgos naturales.

Se ha renovado completamente el sistema de control-mando de la subestación, que permite que la ETR funcione de manera autónoma e inteligente. Este nuevo sistema es capaz de detectar incidencias en las redes vecinas y reaccionar automáticamente, como por ejemplo basculando la carga hacia Francia en caso de problemas en la conexión con España. "Minimizamos al máximo la afectación a clientes en caso de incidencias en los países vecinos", ha mencionado el director de Operaciones y Nuevas Infraestructuras de FEDA, Jordi Travé.

"Este proyecto consta de la renovación de todos los sistemas informáticos que vienen a representar el servicio de la instalación. Son los equipos que permiten la supervisión, control, automatización, protección, medición, tanto local como a distancia, de toda la instalación", ha explicado el director de Ingeniería de FEDA, Marc Calvet. Buena parte de los equipos informáticos tenían más de quince años y los repuestos "ya tenían una cierta obsolescencia", ha mencionado Calvet. Por este motivo y con la finalidad de garantizar nuevas funciones y funcionalidades, "se decidió cambiar todo el sistema de control y mando numérico", ha informado el director de Ingeniería.

El cambio de este sistema permitirá una infraestructura "mucho más resiliente", ha descrito Travé. Al mismo tiempo, "se ha ganado sobre todo en explotación, en calidad y en seguridad de las instalaciones, sobre todo de la red de transporte", ha añadido Calvet. Además, con esta inversión la compañía eléctrica ha conseguido "adaptar o tener preparada toda nuestra infraestructura de cara a un posible crecimiento de la demanda futura debido principalmente a la electrificación", ha precisado Travé, haciendo referencia a la línea 225 kV que vendrá de España y que pronto será una realidad. El coste de sustituir este sistema ha sido de unos 2,2 millones de euros y se ha estado trabajando durante unos dos años.

La particularidad de los trabajos de sustitución ha sido que se han ejecutado sin interrumpir la explotación de la estación. "Hemos tenido que hacer todos los modus operandi adaptados para poder garantizar el servicio en todo momento y todos los procedimientos y maniobras correspondientes. Es decir, todos los trabajos y ensayos funcionales y pruebas necesarias para poderlos efectuar se han tenido que hacer posición por posición y equipo por equipo, de manera independiente, no lo hemos podido hacer de golpe. Esto se ha hecho de manera satisfactoria, ha implicado una complejidad importante, sobre todo por los módulos operatorios, para no afectar al cliente", ha comentado Calvet.

Por otro lado, también se han ejecutado trabajos de protección y seguridad en el exterior de la Estación Transformadora y Repartidora. "Hemos hecho toda una mejora de protección de toda esta infraestructura frente a riesgos geológicos. Hemos instalado unas barreras dinámicas, hemos protegido algunos bloques rocosos, hemos reconducido un canal de manera que sea una infraestructura también mucho más segura frente a riesgos naturales", ha detallado el director de Operaciones y Nuevas Infraestructuras.

Cada año la compañía hace mantenimiento de las protecciones, pero el año pasado se dio un paso más allá para asegurar y salvaguardar la zona en caso de que se produzca algún desastre natural. "Cuando se construyó el edificio de la ETR de la Margineda no estaban previstos los riesgos naturales que hemos visto a posteriori en 2016 cuando el Gobierno publicó todos los mapas geológicos donde podría existir un riesgo natural. Y más lo vemos después de estos últimos años con el cambio climático donde ha habido unos problemas en Os de Civís, en Aixirivall y el río Runer. Entonces nosotros hicimos unos estudios complementarios donde realmente decía que podía haber riesgos naturales", ha asegurado el responsable de proyectos de Mantenimiento, Antoni Sinfreu.

Ante esto, FEDA ha reaccionado y destinó unos diez meses del 2025, con una inversión de 718.000 euros aproximadamente, para reforzar el área. En este sentido, se han colocado barreras dinámicas contra la caída de rocas, se ha hecho la estabilización de bloques rocosos, así como la instalación de una barrera de aludes en el torrente de Serra Plana. También se han llevado a cabo actuaciones para reducir los riesgos hidráulicos, como la construcción de un canal para canalizar el agua hacia el río. Una medida que no existía antes y se ha tenido que construir un pequeño puente porque por allí pasa el camino real. Sin embargo, se han llevado a cabo estudios de estabilidad del terreno, estudios medioambientales y la restauración del entorno, ya que la infraestructura se encuentra dentro del área de protección del patrimonio cultural del puente de la Margineda.

Sinfreu ha destacado la complejidad de los trabajos, hechos muy cerca de una instalación en servicio y con riesgos eléctricos asociados, pero ha asegurado que actualmente la ETR ha quedado completamente protegida. "Ahora lo tenemos completamente protegido de cualquier evento que pueda pasar en el futuro", ha afirmado Sinfreu.

 

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ANA
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