La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, anuncia que el Juzgado número 2 de lo Contencioso-Administrativo de Tarragona ha levantado las medidas cautelares que habían obstaculizado la retirada del monumento franquista de en medio del río por parte de la Generalitat, en julio de 2021. El caso estaba parado porque el TSJC debía resolver unos recursos que diversos colectivos presentaron en contra de su descatalogación y la licencia de obras municipal. “El levantamiento de las medidas cautelares es una muy buena noticia y, esperamos, que muy pronto tengamos la sentencia y queden resueltos todos los recursos judiciales que han paralizado la retirada del monumento”, ha afirmado Lleixà.
La alcaldesa ha explicado que en el mes de marzo, después de que se conociera la sentencia a favor de la descatalogación del monumento, se dirigió una carta al consejero de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, para que formulara una petición de impulso procesal para avanzar en la resolución del contencioso administrativo contra la licencia de obras, que había bloqueado su retirada. El Ayuntamiento se adhirió a esta petición, a pesar de no estar personado en la causa.
Para Lleixà, “ahora la justicia también ha concluido que el acuerdo de la junta de gobierno local del 24 de febrero de 2021 donde el Ayuntamiento concedía la licencia de obra mayor para hacer las obras de retirada, estaba bien dada. El juez ha tumbado todos los argumentos de los que querían mantener suspendido el procedimiento”.
Ahora bien, habrá que esperar a que los tribunales dicten la sentencia porque este será el detonante que permitirá volver a impulsar la retirada del monumento y adjudicar nuevamente las obras. No obstante, fuentes del departamento de Justicia celebran los avances con el levantamiento de estas cautelares, pero muestran prudencia a la hora de hablar de plazos y próximos pasos, dado que está previsto que alrededor del mes de julio el Parlament de Catalunya apruebe el Proyecto de Ley de la Memoria Democrática de Catalunya. Un hecho que permitiría que la retirada del monumento se tuviera que aplicar de facto en cumplimiento de la misma legislación.
Lleixà ha recordado que la retirada del monumento responde al compromiso del gobierno municipal con la Comisión para la Retirada de los Símbolos Franquistas de Tortosa y la ciudadanía y que debe servir “para dignificar y reparar la memoria de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo, pero también por una cuestión de higiene democrática, para cerrar definitivamente una polémica que hace décadas que dura y que da una imagen muy negativa de nuestra ciudad de cara afuera, es necesario retirar el monumento que el dictador Franco inauguró hace 60 años”.
Poco tiempo ha durado la calma, sin embargo, dado que esta tarde, los portavoces del Corembe, los partidarios que quieren conservar el monumento, han comparecido en una rueda de prensa. En primer lugar, su secretario, Joan Otero, ha querido poner en valor que tal día como hoy hacía justamente 10 años de la celebración de la consulta sobre el futuro del monumento que impulsó Ferran Bel durante su gobierno. Una consulta que contó con una baja participación y en la que ganó con un 68,36% la opción de la reinterpretación del monumento, aunque, como suele pasar en el ámbito local este tipo de consultas son no-referendarias y su resultado no es vinculante. Otero ha tildado de “promesas de papel mojado y traición” todos los acuerdos que se tomaron entre ERC y CIU en 2016 y de haber fallado a su electorado.
Por su parte, la presidenta del Corembe, Consol Cordero, ha manifestado que la voluntad de la entidad continúa siendo la de plantar batalla judicial e interponer nuevos recursos ante la posibilidad de la resolución favorable a la retirada, así como argumentar que el monumento de la Batalla del Ebro es un elemento histórico monumental como el “Valle de los Caídos” y que su retirada o eliminación es demasiado costosa.