El asalto al bingo de Tortosa, que acabó con la muerte de una trabajadora y un cliente herido por arma de bala el 19 de septiembre de 2022, fue planificado con semanas de antelación y su ejecución se alargó poco más de dos minutos, antes de que los tres autores abandonaran el local.
Según el relato de la Fiscalía mientras uno de los acusados vigilaba, los otros dos, junto con un menor, entraron en el local ocultando su rostro, cada uno con un arma de fuego de la que no tenían licencia.
Una vez dentro, sustrajeron el teléfono móvil de uno de los clientes y le dispararon. Acto seguido, se dirigieron a la encargada del establecimiento y, a pesar de colaborar en lo que le decían, le dispararon en la nuca, causándole una muerte casi instantánea. Los acusados abandonaron el establecimiento sin conseguir su propósito al haber activado la víctima los servicios de emergencia antes del disparo.
Así lo ha defendido el investigador de los Mossos d'Esquadra responsable del caso, que ha declarado esta mañana en la Audiencia de Tarragona en el juicio contra los dos hombres y la mujer acusados, para los que Fiscalía pide prisión permanente revisable y más de ocho años para el resto de delitos.
El juzgado de menores de Tarragona acordó en junio de 2023 el internamiento en régimen cerrado durante 7 años y 3 meses (con la medida de 1 año de libertad vigilada con asistencia educativa) para el menor implicado en los hechos.
Ha recordado que en el momento de los hechos, el grupo ya era objeto de seguimientos y escuchas telefónicas policiales por asaltos a salas de juego de Navarra que los incriminarían.