OPINIÓN | Menos burocracia, más Lleida

Artículo de opinión de Xavier Palau Altarriba, jefe de la oposición del PP en la Paeria

Xavier Palau Altarriba
Xavier Palau Altarriba
15 de febrero de 2026 a las 13:08h

Esta semana hemos celebrado en Lleida una sectorial de economía con cerca de un centenar de autónomos, empresarios y representantes de las principales organizaciones empresariales. Un encuentro necesario que sirvió no solo para exponer propuestas, sino sobre todo para escuchar. Escuchar de verdad. Porque Lleida no puede continuar tomando decisiones de espaldas a quien genera actividad económica, empleo y futuro.

El coloquio fue franco, directo y enriquecedor. Intercambiamos propuestas, iniciativas y sugerencias con un objetivo compartido: reforzar la capitalidad económica y de influencia de Lleida y de su entorno. Y lo hicimos desde una premisa clara: cualquier debate se debe hacer con honestidad. Sin prometer aquello que no se puede cumplir y sin crear falsas expectativas. Lleida ya ha tenido suficientes discursos vacíos.

Hace demasiados años que la ciudad arrastra incumplimientos sistemáticos, déficit de inversiones, falta de liderazgo y una alarmante falta de ambición. Y mientras esto pasaba, los autónomos y empresarios han continuado resistiendo, innovando y saliendo adelante a pesar de las trabas, la burocracia y una administración que demasiado a menudo ha actuado como un obstáculo en lugar de un aliado.

Lleida tiene que ser una ciudad fácil para trabajar y para emprender. Menos burocracia y más actividad. Menos papeles y más soluciones. Hace falta una Paeria que facilite, que acompañe y que entienda que cada proyecto empresarial es una oportunidad para toda la ciudad. Apostamos por bonificaciones fiscales claras y efectivas para quien crea empleo e invierte en Lleida. No se trata de privilegios, sino de sentido común.

También debemos creer, de verdad, en el “Lleida compra en Lleida”. Potenciar las empresas leridanas, reforzar el comercio local y de proximidad y proyectar una marca Lleida fuerte no es una cuestión identitaria, sino estratégica. Cuando la administración da ejemplo y confía en el talento local, se fortalece todo el tejido económico.

Lérida es una gran ciudad y tiene un tejido económico con músculo. Autónomos, empresarios y organizaciones empresariales tienen un potencial enorme que no se está aprovechando lo suficiente. Tenemos que entender Lérida como la capital económica, social, comercial, sanitaria, universitaria, de ocio, restauración y oportunidades. Pero esto no pasará solo. Hace falta liderazgo político y una visión clara de futuro.

Esta visión debe construirse de la mano de los agentes económicos y sociales. Escuchándolos de verdad y no utilizándolos como decorado o como herramientas al servicio de unas élites que han conducido la ciudad a la degradación, la frustración y la inquietud. Lleida necesita un cambio de rumbo urgente.

Uno de los pilares de este cambio es la industrialización. Sin industria no hay empleo estable ni futuro. Hay que mejorar urgentemente los polígonos industriales existentes, dotarlos de servicios y competitividad y dejar de perder oportunidades. Proyectos como el polígono de Torreblanca no pueden continuar eternamente encallados. La espera ha generado frustración, desconfianza y pérdida de inversiones que han acabado marchando a otros municipios de nuestro entorno, con la consecuente pérdida de competitividad.

En Lleida también hay que apostar decididamente por el talento: retenerlo, atraerlo de nuevo y crear las condiciones para que no tenga que marcharse. Ofrecer oportunidades reales, salarios dignos y un entorno atractivo para vivir y trabajar.

Pero no podemos olvidar la Lérida social. Y quiero ser muy claro: una ciudad fuerte económicamente es una ciudad que cuida a la gente que suma. La que trabaja, la que se esfuerza, la que quiere salir adelante. Vivienda asequible, conciliación real y efectiva, seguridad y civismo. No todo vale. Los delincuentes deben ser aislados del sistema. Hay que controlar las ayudas y los servicios municipales y negárselos a quien hace un uso abusivo. Lérida debe incentivar a quien quiere construir un proyecto de vida, no a quien vive del sistema aprovechándose de él.

Una Paeria no ha de perjudicar a quien trabaja; ha de ayudarle. Y cuando ayudamos a empresarios y autónomos, ayudamos a toda la ciudad. Este es el modelo de Lleida que defendemos: una ciudad con liderazgo, ambición y respeto por quien crea riqueza y futuro.