OPINIÓN | La ciudad que cuida de sus mayores

Artículo de opinión de Carlos Enjuanes, concejal de Acción e Innovación Social y de las Personas Mayores en la Paeria de Lleida

Carlos Enjuanes (1)
Carlos Enjuanes
15 de enero de 2026 a las 17:14h

Lleida es una ciudad que se define, entre muchas otras cosas, por su humanidad. Viva, participativa y solidaria. Una ciudad que sabe mirar de cara a sus mayores y reconocer en ellos un valor esencial. Desde la Paeria tenemos claro que el envejecimiento no puede ser sinónimo de aislamiento, sino una etapa plena y compartida. Por eso hemos recuperado el servicio de comedor en los Centros Senior de la ciudad, impulsando políticas públicas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

Este pasado jueves asistí a la reanudación del servicio de comedor en varios centros sénior de Lleida —concretamente en los de Santa Teresina, Santa Cecília y la Bordeta. Pude compartir un rato con algunos de los usuarios, que me expresaron su agradecimiento y su emoción por poder volver a comer acompañados. Me explicaron cómo echaban de menos este espacio de convivencia diaria, donde la conversación y la compañía son tan importantes como la propia comida. Esta experiencia pone de manifiesto hasta qué punto estos espacios son esenciales para mantener vivo el vínculo con el barrio y con la comunidad. Encontré situaciones de todo tipo: personas mayores que iban solas, otras acompañadas de familiares o cuidadores. Algunas buscan compartir un rato agradable con otra gente; otras, animadas por los familiares, aprovechan para disfrutar de una comida de calidad y ahorrarse cocinar o tener que hacer la compra.

A un precio asequible de ocho euros, el servicio incluye la comida, el apoyo logístico y el acompañamiento de profesionales para personas con dificultades. Los menús, elaborados con productos de proximidad, son equilibrados y adaptados a cada necesidad. Esta iniciativa recupera un servicio muy reivindicado y necesario que se interrumpió con la pandemia de la COVID-19. Muchas personas viven solas, sin espacios donde compartir el día a día. Reabrir estos comedores es una manera de devolverles esta cotidianidad perdida y de reforzar una red de cuidado más cercana y humana.

La ciutat que cuida la seva gent gran 1

La soledad no deseada es una realidad preocupante. Según estudios impulsados por fundaciones y entidades del tercer sector, aproximadamente una de cada cinco personas sufre soledad no deseada, a menudo como un fenómeno persistente en el tiempo. Además, su prevalencia se duplica entre las personas que viven solas respecto de las que viven acompañadas. Estas cifras nos deben interpelar como sociedad, pero sobre todo como administración. Por eso, desde la Paeria trabajamos para transformar los centros sénior en espacios de relación, salud y convivencia, donde las personas se mantienen activas. Con el nuevo servicio, estos centros se convierten en referentes de envejecimiento activo y puntos de detección precoz de vulnerabilidades. A menudo, la soledad es invisible, y hacen falta espacios donde escuchar y acompañar.

La prueba piloto iniciada el pasado mes de diciembre ya fue un éxito, y la acogida actual confirma que vamos por el buen camino. Las personas participantes valoran sobre todo la calidez humana, la calidad de la comida y la posibilidad de reencontrarse con amigos y vecinos. Además, estos comedores se convierten en puntos de encuentro intergeneracionales, donde también tienen cabida actividades culturales, talleres y propuestas de voluntariado que refuerzan la cohesión en los barrios.

Garantizar una atención digna, cercana y comunitaria es un compromiso firme asumido desde el inicio del mandato. Queremos una ciudad donde nadie se sienta solo, donde los barrios sean espacios de encuentro, apoyo mutuo y convivencia. La Lleida que queremos es esta: una ciudad cercana, que cuida de sus mayores y entiende que la convivencia es el verdadero indicador de progreso. Porque nadie debería comer solo si no lo desea.

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