La plataforma de comercio electrónico Shein ha reconocido ante el Parlamento Europeo su responsabilidad en el escándalo por la venta de muñecas sexuales con apariencia de niñas pequeñas en su portal, unos productos que han generado una fuerte indignación política y social. La directora jurídica de la compañía, Yinan Zhu, ha calificado los hechos de “inaceptables” durante su comparecencia este martes en el comité de Mercado Interior y Protección del Consumidor de la Eurocámara.
Zhu ha asegurado que la compañía está “totalmente alineada” con los estándares de protección del consumidor de la Unión Europea y ha defendido que, una vez detectada la irregularidad, los artículos fueron retirados “en menos de 24 horas”. Según ha explicado, Shein también activó controles adicionales para localizar y eliminar otros productos similares que pudieran haber pasado los filtros iniciales.
“Cuando detectamos incumplimientos de nuestros estándares, actuamos de manera decisiva y rápida, incluyendo sanciones internas, suspensiones o despidos”, ha afirmado la directiva, que ha insistido en que la compañía se toma este tipo de incidentes “muy en serio”.
No se trata de un caso aislado
Aun así, Zhu ha admitido que no se trata de un caso aislado dentro del sector del comercio en línea y ha alertado de que “actores maliciosos” intentan constantemente esquivar los sistemas de control, tanto en Shein como en otras plataformas digitales. En este contexto, ha defendido la necesidad de seguir reforzando los mecanismos de supervisión.
La comparecencia llega mientras la compañía mantiene abiertas diversas investigaciones por parte de la Comisión Europea. Ante los eurodiputados, Shein se ha comprometido a “hacer todo lo posible” para endurecer los controles y evitar que se repitan situaciones similares, en un momento en que Bruselas incrementa la presión sobre las grandes plataformas digitales para garantizar la seguridad y la protección de los consumidores.