Sandra Guaita consiguió la alcaldía hace tres años. Hacemos balance de estos, donde nos explica proyectos que pasan, que pasarán y que han pasado, como el Eix Astorga, el InnoReus o la residencia del ICASS.
¿Tres años dan para mucho. ¿Qué piensa de estos últimos?
Ha sido mucho trabajo, pero sí, estamos contentos del volumen. Veníamos con unos objetivos muy claros y ya desde el primer mes marcamos nuestro Plan de Acción Municipal, que parece algo que para la ciudadanía no es importante, pero realmente lo es mucho, porque te marca el camino. Hemos ido desarrollando grandes proyectos que habían estado parados durante mucho tiempo.
En los últimos meses un proyecto de referencia sin duda es el del Eix Astorga. ¿Por qué es tan importante?
Es muy relevante por diferentes aspectos. Primero, por dignificar los barrios del sur de la ciudad, que hace muchísimos años que no se hacía ninguna inversión, la última importante había sido Mas Iglesias, también en un gobierno socialista. Segundo, porque nos permite la unión entre los barrios del sur y el norte de la ciudad, favoreciendo esta cohesión física. Somos una ciudad muy concéntrica donde la gente puede ir caminando de un barrio a otro sin problema y con este eje, queremos que esta manera de caminar sea más cómoda, tranquila, verde, sostenible y pedalable. Y para finalizar, por extender esta transformación verde a todos los barrios. Eran zonas construidas en los años 60 que crecieron como podían, con mucha autoconstrucción, y los queremos dignificar y poner verde. Lo teníamos muy claro, era un mandato importante para el sur, pero sin olvidarnos del resto de barrios, como hacemos en el norte con el soterramiento de las líneas de las Torres del Pinar, que hacía más de 30 años que se pedía.
Hace muy poco estuvo en Palau con el President. De los solares de Ball de Diables y Vilafortuny, ¿qué nos puede decir?
Estos solares son los que pusimos a disposición del Plan 50.000, y los estamos acabando de cerrar para que comiencen las obras. Probablemente, en este caso, no irán a la oferta que saca la Generalitat, sino que será de gestión propia del Ayuntamiento de Reus. Estamos trabajando para que el proyecto esté listo, como mínimo, antes de final de mandato.
De la residencia del ICASS, ¿qué nos puede explicar? ¿Se debe mantener el edificio?
Los edificios son para dar servicio a la gente, por sí solos no tienen mucho sentido. A nosotros lo que nos traslada la Generalitat es que, en este momento, aquel edificio no da respuesta a las necesidades de la gente mayor del siglo XXI. El modelo residencial ha virado hacia un modelo mucho más humano, de acompañamiento, con espacios más diáfanos y de convivencia. Es la Generalitat quien debe decidir cuál es su modelo, pero desde el Ayuntamiento pensamos que debe ser un espacio a la altura del siglo XXI. Nos dijeron que se hacía la demolición y la nueva construcción en el mismo espacio y estamos de acuerdo.
¿Qué legado debe dejar el Año Gaudí?
Diferentes cosas. Primero, un legado físico, obviamente. En la ciudad haremos la remodelación de la tercera planta del Gaudí Centre para traerla a la actualidad. También trabajamos con entidades de la ciudad, desde la estatua o el mural de los Amigos de Gaudí, hasta una actuación en el mismo barrio Gaudí que presentaremos próximamente. Pero también hay un legado de una manera más volátil que nos debe quedar permanentemente en la mente, el conocimiento. Desde la Mesa Gaudí Nacional queremos poner el foco no en la obra, que ya está muy estudiada, sino en la persona y cómo llegó a crear esta obra tan universal y majestuosa.
"El Año Gaudí debe dejar un legado físico pero también de conocimiento. Queremos poner el foco en el genio"
618 viviendas protegidas. ¿Con esto, opina que la situación con la vivienda en Reus será menos grave que en otros lugares?
La ciudadanía está preocupada y nosotros también, por eso hemos puesto todas las herramientas a nuestro alcance. Hace 15 años que no se hacía vivienda protegida y la anterior vivienda se desprotegía con los años. Lo que hemos hecho nosotros es poner el acelerador en la construcción y también en la compra de vivienda de segunda mano para ponerla a disposición rápidamente. Además, protegemos la nueva vivienda de manera perpetua para que no pierda su condición. Continuamos buscando espacios por doquier, hemos diseñado un protocolo de tanteo y retracto para adquirir pisos de segunda mano y ya estamos firmando varios a través del Plan de Barrios y de partidas propias del Ayuntamiento. Esto nos permite reformarlos mínimamente y ofrecerlos a la ciudadanía en 6 o 7 meses.
¿Todo el mundo se ha adaptado a la Zona de Bajas Emisiones?
De momento, el impacto directo dentro de la ciudad para la ciudadanía de Reus no está. Hasta 2028 estamos pendientes de la normativa, por lo tanto, ahora no tiene ninguna afectación directa. En cuanto a la gente que viene de fuera, es evidente que ha habido algunas problemáticas, pero son pocas en proporción al enorme volumen de vehículos que nos entran cada día. La ciudadanía está concienciada y, además, la ciudad ha puesto facilidades, ya que tenemos los aparcamientos disuasorios gratuitos en los anillos de la ciudad y los parkings públicos y privados que se han adherido. No hemos notado una afectación en la llegada de vehículos a la ciudad.
La estación de autobuses, la de Bellissens, el TramCamp… Pronto no será necesario tener coche. ¿Cómo avanzan estas infraestructuras?
Desde la ciudad apremiamos mucho para que esto avance. Es una oportunidad espectacular. En las grandes ciudades no utilizas el vehículo privado porque es mucho más cómodo ir en transporte público. Lo que debemos tender a hacer, las ciudades de fuera del área de Barcelona, es justamente esto. Ponemos la fuerza en el autobús y la Ganxeta, pero la llegada del tranvía es un gran salto adelante, da la vuelta a toda la ciudad y nos coloca como una gran capital europea con tranvía por su centro.
"La llegada del tranvía a Reus nos coloca como una gran capital europea"
¿Qué deberá ser InnoReus?
El InnoReus es una pieza fundamental para que todo el modelo tecnológico y agroalimentario que tenemos en el Tecnoparc crezca de manera exponencial y vire hacia un auténtico distrito tecnológico, desde Barcelona hasta Valencia no hay ninguno. Tenemos el Tecnoparc lleno, con más de 170 empresas y más de 1.700 trabajadores y queremos continuar facilitando instalaciones. El concurso de ideas de InnoReus ya lo hemos hecho como un espacio innovador. No queremos el típico edificio de oficinas, el mismo edificio ya será diferente. Todas las empresas que vengan deberán estar vinculadas a la innovación.
¿Qué tiene que pasar en las elecciones del 2027?
La gente va muy deprisa hoy en día. Quedan muchos proyectos por cerrar este 2026 y principios del 2027. Tanto el equipo como yo estamos ilusionados y con ganas de continuar el proyecto. Somos de respetar las dinámicas, primero las internas del partido, donde nos tienen que escoger de forma democrática y después, obviamente, ponernos a disposición de la ciudadanía, que nos dio confianza en 2023 y que esperamos que nos la revalide en 2027.
El Partido Socialista no pasa por su mejor momento, ¿teme que le pueda afectar en el ámbito local?
En política municipal, creo que el PSC en este momento no tiene ningún problema. Más allá de que el partido en el Estado tenga diferentes problemáticas, el PSC está haciendo muy buen trabajo en la Generalitat y en los municipios. En nuestra casa, la gente se tiene que centrar en lo que se está haciendo y en el cambio que ha habido en la ciudad. Históricamente, Reus ha tenido mucha vitalidad y creo hemos vuelto a coger la dinámica de movernos y tirar adelante y eso la ciudadanía lo pedía, porque no es que la ciudad estuviera parada, sino que el gobierno municipal no acompañaba la movilidad y creo que todos estamos alineados.
Tilda su oposición de destructiva. ¿Le habría gustado otro tipo de relación?
Cuando el PSC éramos en la oposición, creo que hicimos una oposición muy responsable. Hacíamos la mirada crítica que toca, pero siempre aportábamos una propuesta. Lo que creo que le falta a la oposición actual son propuestas. No veo ningún modelo de ciudad en ninguno de estos partidos. Es una oposición muy reactiva y poco proactiva. Les pedimos "altura de miras". En los grandes proyectos se tienen que posicionar al lado de la ciudad y no de los partidos. A veces pasa que "destrozamos la ciudad porque el partido dice que la destrozamos". Si vives en Reus y te quieres a la ciudad, no la puedes estar destrozando sistemáticamente por estrategia.
¿Le gusta la vida de alcaldesa?
Siempre, en cualquier ámbito de mi vida profesional, he intentado ver el lado positivo de las cosas. Vivimos en un mundo donde en las redes sociales parece que se impone el odio, la tristeza y la grisura... como me decía el otro día una señora en la calle: "la gente es muy ceniza". Pues a mí no me gusta. Pienso que desde el optimismo, la ilusión y el sueño se trabaja mejor. Si no hay sueño, no hay futuro. Yo hago una valoración positiva, la gente que no tiene alegría y que no se quiere la ciudad no puede optar a ser alcaldable de nada en 2027.
¿Qué nos puede explicar de Sant Pere y Corpus de este año? ¿Tiene ganas ya de Fiesta Mayor?
Es uno de los momentos álgidos de nuestra ciudad, lleno de momentos musicales, tradicionales y de pura convivencia. Estamos muy contentos de este Sant Pere, que además es un año emblemático con los 400 años de la llegada de la reliquia de Sant Pere y los 700 años de Corpus. Tendremos, por ejemplo, seis tronadas en lugar de cuatro. La cultura popular es un gran espacio de inclusión donde todos los barrios de la ciudad se unen. Hago una llamada a todos a venir, a disfrutar de la Fiesta Mayor, a poneros en la plaza y a vivirlo en primera línea, porque son momentos muy emotivos y memorables.