Ante más de 400 invitados, con fuerte presencia de entidades y asociaciones locales, y del sector turístico y empresarial, el Teatro Auditorio de Salou fue el escenario de la presentación del proyecto ‘Salou, patrimonio mediterráneo. Experiencias inolvidables’.
Después de la proyección de un vídeo sobre las diversas etapas y hechos más destacables de la historia de Salou, desde la prehistoria hasta la eclosión del fenómeno turístico, el alcalde Pere Granados hizo una intervención remarcando cómo el patrimonio “nos une a todos y todas porque es el testimonio de nuestra identidad y de nuestra memoria histórica, capaz de crear arraigo y sentimiento de pertenencia”. Y por eso remarcó la necesidad de recuperar y divulgar la historia porque refuerza la autoestima y el orgullo de ser y de pertenecer a un lugar.
Señaló que la historia se convierte también en un producto turístico importante, de forma que ofrecemos “una nueva manera de descubrir Salou”, más allá del sol y playa, potenciando nuevas experiencias para conocer y visitar.
El alcalde puso especial énfasis en cómo el patrimonio histórico va en la línea de diversificar y desestacionalizar la temporada, atrayendo a un visitante interesado en la cultura y la historia.
A l’acte també hi van assistir la directora general de Turisme de la Generalitat, Cristina Lagé, que va subratllar que la iniciativa “encaixa plenament amb el model de turisme sostenible i de qualitat que impulsa el Govern de la Generalitat”, destacant la capacitat de Salou per innovar sense renunciar a les seves arrels i reforçar la seva projecció internacional des de l’autenticitat.
También la responsable de calificaciones gastronómicas de la Guía Repsol, Melinda Padilla, que recordó que la gastronomía es una pieza clave en la revalorización de un destino turístico. Porque es una experiencia emocional que genera vínculo con el territorio. “Esta combinación entre calidad, proximidad e identidad es lo que fideliza y da valor real al destino”, ha remarcado.
Por otro lado, el chef Pep Moreno, acompañado de otros restauradores locales montaron un menú relacionado con la historia de Salou, donde cada uno de los platos creados para la ocasión fue concebido como un homenaje a las diferentes etapas históricas de Salou. El menú se convirtió así en un verdadero recorrido gastronómico por el pasado del municipio.