Reus ha vivido este domingo una jornada de vermut con sabor a acontecimiento grande. Pocas horas antes de la Gala de los Soles Guía Repsol 2026, prevista para el lunes 16 de febrero, el Museo del Vermut (Solete Guía Repsol) se ha convertido en el escenario de un aperitivo especial que ha combinado gastronomía de autor y cultura popular.
La actividad ha permitido al público degustar banderillas creadas por Ramón Freixa y por las hermanas Martina y Carlota Puigvert Puigdevall, del restaurante Les Cols (3 Soles Guía Repsol), en una propuesta trabajada con los expertos de Bombas y Lagartos y el mismo Museo del Vermut.
A la reunión han asistido, entre otros, María Ritter, directora de Guía Repsol; Noemí Llauradó, presidenta de la Diputación de Tarragona; Arantxa Calvera, directora de la Agencia Catalana de Turismo, y Sandra Guaita, alcaldesa de Reus. El acto también ha contado con la presencia de los hermanos Ferran y Albert Adrià.
Dos pinchos “de autor” y cien raciones con sello Les Cols
Las chefs de Les Cols han servido un centenar de unidades de la “Banderilla Dalí”, con una combinación de ingredientes que incluye oliva manzanilla sevillana, piparra vasca, boquerón del Cantábrico en vinagre, pimiento del piquillo, aceituna negra sin hueso, huevo de codorniz y naranja amarga. La elaboración se ha acompañado de un vermut negro inspirado en la Garrotxa, con espuma de naranja, ratafía y aceituna negra.
Por su parte, Ramón Freixa ha presentado su propia versión, la “Sol de Reus”, con mejillón en escabeche, pulpo en aceite, oliva kalamata, bacalao, secallona, boquerón en vinagre, tomate semiseco y piparra.
La cita se ha celebrado en un entorno que ya es, de por sí, un reclamo. El Museo del Vermut ocupa un edificio modernista y conserva la colección de objetos vinculados al vermut más grande del mundo, con más de 6.500 piezas: 2.000 botellas, 450 carteles, 3.000 etiquetas y cientos de objetos publicitarios.
Degustación popular en el Mercadal con las ocho marcas de Reus
En paralelo, a partir de las 12:00 h, la plaza del Mercadal se ha llenado de gente en una cata popular donde los asistentes han podido probar un aperitivo con presencia de las ocho marcas de vermut de Reus. Además, los participantes han tenido la opción de llevarse un recuerdo vinculando la ciudad con el universo de Guía Repsol.
Más allá de la cata, la jornada ha reforzado el relato de una ciudad que no solo sirve vermut, sino que lo lleva a la biografía. En el siglo XIX, Reus era un polo clave del comercio de aguardientes y su estructura comercial impulsó el nacimiento de una industria que acabaría convirtiendo el municipio en uno de los grandes epicentros vermuteros del país.
Hoy, con el sello “Vermut de Reus” y la costumbre de “hacer el vermut” como ritual social de fin de semana, la ciudad continúa reivindicando esta tradición. Y este domingo lo ha hecho con un aperitivo que ya tiene gusto de gala.