El puerto de Tarragona da un paso estratégico para convertirse en uno de los grandes centros logísticos de la eólica marina flotante en el Mediterráneo. La Autoridad Portuaria ha conseguido una ayuda de 24 millones de euros del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) para impulsar la ampliación del Muelle de Baleares, un proyecto clave vinculado a los futuros parques eólicos marinos del Mediterráneo occidental.
La inversión total prevista para esta segunda fase del muelle llegará a los 80 millones de euros y permitirá sumar 22 hectáreas nuevas destinadas exclusivamente a operativas industriales relacionadas con los aerogeneradores flotantes.
Las nuevas instalaciones servirán para desarrollar tareas de construcción, montaje, logística, mantenimiento e integración de grandes estructuras eólicas marinas, un sector considerado estratégico dentro de la transición energética europea.
Tarragona, entre los puertos mejor posicionados
El proyecto del puerto de Tarragona ha sido el mejor valorado de toda la región mediterránea dentro de la convocatoria estatal PORT EOLMAR, obteniendo una puntuación de 73,91 sobre 100.
El presidente del Puerto de Tarragona, Santiago Castellà, ha asegurado que esta ayuda “es fundamental para acelerar la estrategia” del puerto para convertirse en uno de los principales hubs de la eólica marina flotante.
“Hace tiempo que trabajamos para que Tarragona sea uno de los principales hubs para el sector de la eólica marina flotante”, ha afirmado Castellà, que también ha destacado la ubicación estratégica del puerto respecto a los futuros parques eólicos del Mediterráneo.
Según el presidente de la Autoridad Portuaria, Tarragona ofrece “proximidad respecto a los futuros parques eólicos”, experiencia en operativas “de alta complejidad con grandes estructuras” y unas condiciones climáticas “óptimas” para desarrollar este tipo de actividad industrial.
El Muelle de Baleares multiplicará su superficie
Actualmente, el Muelle de Baleares cuenta con unas cuatro hectáreas dedicadas principalmente a la actividad de cruceros. Con la ampliación prevista, el recinto portuario sumará 22 hectáreas más destinadas específicamente a la eólica marina flotante.
La nueva infraestructura tendrá un calado operativo de 23,5 metros, una característica considerada esencial para poder operar con grandes plataformas y componentes vinculados a los aerogeneradores marinos.
Está previsto que las obras comiencen el año que viene y el calendario apunta que el muelle podría estar plenamente operativo a finales del 2029, coincidiendo con el despliegue de los grandes proyectos eólicos previstos en el Golfo de León.
Impacto económico e industrial
El proyecto forma parte del Plan de Inversiones del Puerto de Tarragona, que contempla movilizar más de 304 millones de euros hasta 2029. Desde la Autoridad Portuaria consideran que la llegada de esta infraestructura no solo reforzará el papel del puerto, sino que tendrá impacto en toda la cadena de valor industrial y energética de Cataluña.
“Recibir esta ayuda para destinar infraestructuras del puerto a operativas de eólica marina tendrá un impacto positivo en el conjunto de Cataluña, que nos posicionará como uno de los referentes del sector”, ha remarcado Castellà.
El objetivo es que Tarragona se convierta en una pieza clave del desarrollo de la eólica marina flotante en el sur de Europa, en un momento en que la Unión Europea acelera su apuesta por las energías renovables y la descarbonización.