Oposición vecinal a una nueva planta química de 64 millones en el Camp de Tarragona

Los vecinos están preocupados por la posible contaminación, ruidos, olores y riesgos asociados a la actividad de una industria que consideran "de gran impacto".

11 de junio de 2026 a las 12:49h

La Selva del Camp afronta un nuevo conflicto vecinal y ambiental por la llegada de una industria química al polígono Xalamec. Un grupo de vecinos del municipio ha comenzado a organizarse para intentar frenar la construcción de una planta de Valogreene Econova destinada a producir aceite pirolítico a partir de residuos plásticos.

El proyecto ya ha superado la tramitación administrativa y cuenta con los permisos de las diferentes administraciones. La empresa también ha firmado con el Ayuntamiento la compraventa de tres parcelas municipales y, si completa el pago pendiente de los terrenos, podría iniciar la construcción de una planta con una inversión prevista de 64 millones de euros.

 

Una industria de gran impacto, según los vecinos

La preocupación vecinal ha comenzado a crecer tras conocer el alcance real del proyecto. Rubén Guerra, uno de los vecinos afectados, asegura que no se trata de una simple planta de reciclaje, sino de una industria química de “gran impacto” que puede comportar contaminación, ruidos, olores y riesgos asociados a la actividad industrial.

Rubén Guerra, veí de la Selva del Camp, valora que és un blanqueig de la indústria química i que aportarà contaminació i sorolls, i lamenta que l'Ajuntament hagi facilitat la tramitació

Los vecinos alertan de que hay masías situadas a solo 200 o 300 metros de la futura instalación y que el núcleo urbano se encuentra aproximadamente a un kilómetro. También apuntan a un posible aumento del tráfico de camiones, riesgos de vertidos a los acuíferos y eventuales accidentes químicos o incendios.

Esta semana, cerca de un centenar de personas se han reunido para conocer los detalles de la planta y preparar acciones de rechazo. La próxima semana tienen prevista una nueva cita para concretar posibles movilizaciones.

Imatge de la reunió de veïns per oposar se a la planta de Valogreen a la Selva del Camp

 

80.000 toneladas anuales de residuos plásticos

Valogreene Econova quiere instalar en La Selva del Camp su planta de mayor producción en el Estado. El objetivo es gestionar 80.000 toneladas anuales de residuos, principalmente plásticos destinados a eliminación, como envases, neumáticos, caucho o embalajes.

El proceso se haría en dos fases. La primera línea tendría capacidad para tratar 40.000 toneladas anuales y, posteriormente, se añadiría una segunda con la misma capacidad. La compañía prevé generar 35 puestos de trabajo, principalmente operadores de planta y oficiales.

A través de la pirólisis, los residuos plásticos se transformarían en pirogas y, posteriormente, en aceite pirolítico, comercializado por la empresa con el nombre de agnoil. Este producto se presenta como una alternativa circular al petróleo para sectores como las poliolefinas, las ceras o los asfaltados.

Según los datos del proyecto, de las 80.000 toneladas anuales de residuos que entrarían en la planta, se obtendrían unas 24.600 toneladas de agnoil, aproximadamente un 30% del total. También se producirían 6.200 toneladas de bioblac, un carbón en polvo procedente de los plásticos tratados.

 

Emisiones, chimeneas y sustancias bajo la lupa

La futura planta prevé reaprovechar una parte de los gases generados durante el proceso, pero otra parte se emitiría a la atmósfera después de un proceso de combustión a través de dos chimeneas de 20 metros, una por cada línea de producción. También habría una tercera chimenea de emergencia para paradas de la planta.

La documentación contempla que la actividad podría generar ruidos y olores perceptibles por la población, así como posibles vertidos accidentales y fugas. También se prevé la emisión de gases como óxidos de nitrógeno, ácido clorhídrico, amoníaco, cobalto y otros contaminantes.

Los opositores al proyecto también señalan que legislaciones más restrictivas de algunos estados de los Estados Unidos alertan de que el aceite pirolítico puede contener compuestos como el benceno, una sustancia asociada a riesgos para la salud.

 

Críticas a la modificación urbanística

La planta se debe construir en tres parcelas del polígono Xalamec. Dos son contiguas y la tercera queda al otro lado de la calle del Tossal. El Ayuntamiento ha aprobado una modificación urbanística para que este tramo de calle pase a ser suelo industrial y permita a la empresa disponer de un gran terreno único de casi 16.000 metros cuadrados.

Ecologistes en Acció y el GEPEC critican que el consistorio haya facilitado la llegada de la planta y consideran que la tramitación podría presentar irregularidades. Las entidades hablan de “urbanismo a la carta” y cuestionan que no se haya hecho una evaluación de impacto ambiental más profunda.

 

El alcalde admite que el proyecto no le gusta

El alcalde de la Selva del Camp, Enric Roberto, reconoce que el proyecto no le “gusta” y asegura que, en un inicio, se presentó como una planta de reciclaje. Según afirma, ahora el consistorio ha tomado conciencia de la “magnitud” de la iniciativa.

Aun así, Roberto defiende que el Ayuntamiento ha actuado de acuerdo con la legalidad y que no puede negar la licencia si la empresa cumple los requisitos y tiene los informes favorables. También niega que se haya facilitado la llegada de Valogreene y recuerda que las parcelas salieron a subasta pública.

Ahora, el futuro de la planta depende en parte del pago pendiente de los terrenos. La empresa abonó un 10% en el momento de la compraventa y tiene hasta un año para pagar el 90% restante. Si no lo hace, las parcelas volverían a manos municipales y el proyecto quedaría parado.

El alcalde de la Selva del Camp, Enric Roberto, reconoce que no le gusta el proyecto, dice que no pueden negar una licencia de actividad y comenta que están pendientes del pago

 

Una consulta popular sobre la mesa

La tramitación comenzó el verano de 2022, poco después de la constitución de Valogreene Econova. La empresa preguntó al Ayuntamiento si el proyecto era compatible con la normativa municipal y, posteriormente, obtuvo los informes favorables de los organismos competentes sin que se presentaran alegaciones.

Aunque el proyecto ya tiene luz verde administrativa, la oposición vecinal quiere abrir ahora una nueva fase de movilización. Paralelamente, el grupo municipal de Junts per la Selva presentará en el próximo pleno una moción para pedir una consulta popular sobre la planta.

La consulta, en caso de hacerse, no sería vinculante, pero los vecinos confían en que sirva para visibilizar el rechazo social a una industria que consideran incompatible con el modelo de municipio que quieren para la Selva del Camp.

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Eric Mendo
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