Tarragona da un nuevo paso para situarse en el centro de la transición energética. El grupo internacional H2PRO y la empresa tarraconense Sun Systems Group han firmado una alianza para impulsar una gran planta de hidrógeno verde en el territorio.
El proyecto, aún en fase de tramitación, prevé una inversión superior a los 300 millones de euros y cuenta con el apoyo de inversores de primer nivel internacional, entre los que se encuentran Bill Gates, expresidente de Microsoft, y ArcelorMittal, la siderúrgica más grande del mundo.
Según avanza el 'Diari de Tarragona', las dos compañías han formalizado un memorándum de entendimiento y trabajan en los pasos necesarios para dar forma a una infraestructura que quiere convertirse en una pieza clave del futuro energético de Cataluña.
Una ubicación estratégica en el Camp de Tarragona
El citado medio explica que la instalación se proyecta en terrenos de la Boella, dentro del término municipal de Reus, aunque la infraestructura fotovoltaica necesaria para generar la energía renovable se situará en Constantí. El emplazamiento queda en un punto estratégico entre la T-11, la AP-7, la vía del tren y el aeropuerto de Reus, en un vértice entre Reus, Tarragona, Constantí y La Canonja.
La ubicación es uno de los elementos clave del proyecto, tanto por la proximidad al polo petroquímico de Tarragona como por la posible conexión con la red de transporte de Enagás y el futuro corredor H2Med, que debe facilitar la integración del hidrógeno renovable en el mercado europeo.
Producción gradual hasta 2032
El despliegue se hará por fases. En una primera etapa, se construirá una planta de producción de hidrógeno verde off grid, es decir, aislada de la red eléctrica y alimentada exclusivamente con energía solar. Esta primera fase tendrá una potencia nominal de 25 MW y una producción estimada de 1.250 toneladas anuales de hidrógeno.
Posteriormente, el proyecto prevé crecer hasta los 150 MW de cara a 2032. En una fase intermedia, cuando se alcancen los 50 MW, la capacidad de producción se elevará hasta las 2.500 toneladas anuales.
La inversión inicial se repartirá entre 150 millones de euros destinados a la planta de hidrógeno y 154 millones más para el desarrollo de 220 MWp de energía solar. Solo durante la construcción de la infraestructura fotovoltaica se prevé la creación de 980 puestos de trabajo, a los que se añadirán los puestos directos e indirectos vinculados a la planta de hidrógeno.
Suministro para el sector químico y petroquímico
El hidrógeno producido tendrá como primer destino la inyección en la red nacional de transporte de Enagás y el suministro directo a los sectores químico y petroquímico. Los promotores defienden que esta infraestructura puede contribuir a avanzar hacia una mayor independencia y resiliencia energética. “Es una inversión muy importante para el territorio”, ha remarcado Jordi Vidal, director de Sun Systems Group.
La planta también incorporará un sistema de almacenamiento optimizado para garantizar el suministro inmediato a los clientes. En una primera fase, el almacenamiento será inferior a cinco toneladas, el equivalente a cinco días de producción, con estándares de riesgo bajo. Aun así, los terrenos se calificarán preventivamente para riesgo medio, de manera que en el futuro se pueda ampliar la capacidad hasta las 40 toneladas.
El complejo se ubicará en suelo industrial y deberá cumplir los requisitos de seguridad vinculados al almacenamiento de productos químicos y a la operación de equipos a presión.
H2PRO es una compañía especializada en el desarrollo de electrolizadores, con más de diez patentes y cerca de 100 millones de euros captados de inversores internacionales. Entre sus apoyos se encuentran Breakthrough Energy, la plataforma impulsada por Bill Gates para acelerar la innovación en energía limpia, así como ArcelorMittal y Temasek Holdings, empresa de inversiones propiedad del Gobierno de Singapur.
El proyecto llega en un momento de debate sobre la viabilidad real del hidrógeno verde, pero también en un contexto en el que iniciativas como la red de Enagás y el corredor H2Med han reactivado las expectativas del sector. Para el Camp de Tarragona, la inversión puede suponer un nuevo impulso industrial en clave de descarbonización y energía renovable, especialmente en un momento en que un gigante del sector como Dow amenaza con recortar puestos de trabajo para hacer frente a los retos globales.