El conflicto laboral en Serra Soldadura, en la Zona Franca de Barcelona, entra en una nueva fase después de que la última reunión entre la dirección y el comité de empresa haya terminado sin acuerdo. Ante la falta de entendimiento, la plantilla ya ha anunciado que impugnará el Expediente de Regulación de Empleo, que amenaza la continuidad de buena parte de los trabajadores.
Los representantes de los empleados acusan a la dirección de no haber escuchado sus propuestas y de no haber planteado ninguna alternativa real para minimizar el impacto del expediente. También denuncian que la empresa se ha negado a aportar financiación para garantizar unas indemnizaciones que consideran “mínimamente dignas”.
La plantilla cuestiona el informe técnico
El comité sostiene que hay suficientes motivos para recurrir el ERE. En concreto, señalan “incongruencias” en el informe técnico sobre el análisis productivo elaborado por Aemnova y ponen en duda la “falta de objetividad” del estudio utilizado para justificar la medida.
Una vez cerrado el periodo de reuniones sin acuerdo, será el administrador concursal quien trasladará las actas al juez. Posteriormente, la documentación se enviará a Inspección de Trabajo, donde los trabajadores prevén presentar un contrainforme para rebatir los argumentos de la dirección.
Solo 10 puestos de trabajo salvados
La situación de Serra Soldadura se ha agravado tras dos subastas de la planta. La primera quedó desierta y la segunda, celebrada el pasado viernes, solo habría permitido salvar 10 puestos de trabajo de una plantilla de 190 personas, según denuncian los trabajadores.
El caso de Serra Soldadura se suma a otros conflictos industriales abiertos en Cataluña y vuelve a poner el foco en la pérdida de empleo en el sector. La plantilla insiste en que continuará defendiendo sus derechos y que no aceptará un expediente que considera mal justificado e insuficientemente negociado.