Després de conduir durant les seves 28 edicions, Magí Seritjol anuncia la seva jubilació com a director del festival Tarraco Viva. Aquest esdeveniment, pioner en la divulgació i reconstrucció històrica centrada en les cultures mediterrànies antigues, especialment la romana, s’ha convertit en un punt de referència a nivell europeu. En una entrevista concedida a l’ACN, Seritjol reflexiona sobre els avenços i reptes futurs del certamen: "hem aconseguit que la història formi part de la vida diària de molta gent", celebra. Enguany, fins al 24 de maig, s'han programat prop de 500 activitats sota el lema 'Per què Roma?'. El director subratlla que "el passat ens explica el present i també pot projectar el futur" i afegeix que hauríem d’aprendre "que amb mitjans petits es poden fer moltes coses".
Llegat cultural i social
Per a Seritjol, el principal èxit del festival és haver integrat "la història en la vida quotidiana d’un ampli sector ciutadà". Recorda que quan van començar "la història era per als estudiosos o quatre apassionats dels vestigis", però Tarraco Viva ha estat "la punta de llança en la comunicació pública demostrant que la història pot interessar moltíssima gent". Aquesta tasca s'ha desenvolupat conjuntament amb institucions com el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona o el Museu d'Història de Tarragona.
A més, aquesta difusió ha incrementat entre els habitants el valor atorgat al patrimoni local: "Valors el patrimoni quan te l'has fet teu; aleshores les pedres ja no són pedres, són més coses; i la gent diu que no es poden tocar", assegura.
Gestió integrada del patrimoni
Seritjol detalla que gestionar patrimoni implica tres àmbits fonamentals: investigació, conservació i divulgació. Insisteix que aquesta última no és només un pas final sinó una part essencial del procés: "el festival és una peça més d'aquesta integració per fer sentir propietari del patrimoni a tothom qui n’obté algun benefici, encara que no sigui restaurador ni catedràtic", remarca. En aquest sentit considera: "això no és poca cosa. Si el festival té algun valor, és aquest".
Eclosió dels grups de reconstrucció històrica
Dentro de las tres décadas desde la creación del certamen destaca también la aparición de un tejido sólido formado por diversos grupos dedicados a la reconstrucción histórica con base científica pero abiertos al voluntariado popular. Según explica: "Trece grupos en una ciudad como Tarragona es mucho", poniéndola como líder europea tanto por número como por calidad. También valora positivamente la implicación familiar y juvenil: tener unos veinte actores jóvenes locales hace que estos participantes se sientan más bien ayudados.
El impacto económico en torno Tarraco Viva
Este movimiento ha generado a su alrededor una economía consolidada vinculada a profesionales diversos —conferenciantes, guionistas, actores— así como a los visitantes y turistas atraídos por el festival. Sin embargo afirma: "Toda actividad humana genera una economía, pero no estoy demasiado convencido de que sea del todo bueno", defendiendo un modelo basado más en el conocimiento que solo en el turismo masivo.
Añade también una reflexión crítica sobre este último: "No soy antiturismo; creo que permite intercambio cultural, pero si todos vivimos igual ¿qué intercambiamos? Hay que ir hacia un turismo más selectivo en cuanto a volumen porque depende mucho del tipo y gestión turística si aporta beneficios o problemas", concluye.
Cultura y patrimonio más allá del dinero
Puntualiza claramente que ni la cultura ni el patrimonio están pensados principalmente para generar riqueza sino para crear comunidades cohesionadas donde las personas puedan comunicarse mejor. Cuando le señalan la actividad comercial derivada del festival responde: "Seguro podemos activar comercio, pero ¿lo tenemos que hacer? No lo creo. La cultura está orientada para que todo el mundo tenga opciones diversas para conocerse mejor personal y colectivamente".
El aprendizaje desde la Roma antigua
Más allá de los actos festivos o divulgativos, Seritjol sostiene que el estudio profundo de estas sociedades clásicas ofrece lecciones útiles hoy en día como la “resiliencia” o “que con recursos limitados se pueden alcanzar grandes hitos”. Afirma rotundamente: “Ser un poco más austero puede dar grandes satisfacciones”. A pesar de ello confiesa sin tapujos: “¡Nunca sería romano!”, recordando las duras condiciones sociales antiguas.
Nuevas herramientas para gestionar patrimonio local
Dentro de los avances recientes destaca especialmente la constitución de un consorcio integrado por ayuntamiento, Generalitat, Estado español, Diputación y arzobispado con vistas a mejorar la administración conjunta de los monumentos romanos tarraconenses. Sobre esta iniciativa comenta: “Es un paso importantísimo, pero debería haber llegado antes; era obligatorio contar con apoyo nacional y europeo”. Manteniendo cautela sobre los resultados finales admite confiar en más estabilidad financiera a pesar de prever mayores complejidades administrativas.
El origen innovador del proyecto
Tarraco Viva surgió tras una reflexión personal larguísima —cuatro años— impulsada por el mismo Seritjol mientras trabajaba en el Museo de Historia local. Inicialmente organizaron unas jornadas piloto en 1998, pero fue ya en 1999 cuando nació formalmente como festival reconocido.
Recuerda haber querido llegar más ampliamente al público general combinando elementos festivos con formatos anglosajones tipo 'Living History'. Destacó así Tarragona como pionera europea porque hasta entonces no existía ninguna propuesta similar concebida explícitamente como un gran festival cultural dedicado exclusivamente a la historia.
Dificultades presupuestarias superadas
La evolución ha sufrido fluctuaciones debidas sobre todo a los cambios económicos globales así como a los niveles variables de ayudas institucionales —con predominio municipal inicial— hasta llegar recientemente a un refuerzo destacable desde Diputación mientras aún falta un apoyo consistente desde Generalitat comparativamente con otros festivales catalanes importantes.
Balance especial antes del relevo direccional
La edición considerada “más mágica” según Seritjol fue aquella celebrada en 2014 cuando se organizaron mil actividades durante tres semanas junto con una réplica monumental exacta -el Ara Pacis- procedente directamente de Roma.
Con motivo de dejar paso a nueva dirección este año han planteado hacer "un balance" bajo el lema '¿Por qué Roma?', cuestionándose "por qué hacemos historia?, ¿por qué nos interesa la antigüedad?, ¿qué significa Tarraco Viva?" dejándolo definitivamente abierto para que sea "el público quien valore".
Considera actualmente Tarraco Viva "más necesario que nunca" pues recuerda problemas contemporáneos reiterados ya presentes hace dos milenios —como por ejemplo "la concentración extrema de riquezas"— evocando ejemplos romanos donde repartir mejor esta riqueza garantizó supervivencia imperial.
Todo ello deja entrever ideas pendientes sin desarrollar todavía "¡tantas cosas... qué desastre!" exclamaba irónico Seritjol.
Nuevas perspectivas bajo dirección renovada
La autoridad pasará ahora a Julio Villar, vinculado durante diez años al proyecto original quien cuenta con toda confianza para impulsar nuevas etapas.
“El único consejo que le he dado es ‘no hagas caso de mis consejos’”, explica entre risas Seritjol confiando plenamente en las capacidades creativas de su sucesor apasionado por la historia.
Añade estar dispuesto a ayudarle si es necesario, dejando claro quién deberá asumir la total responsabilidad por el futuro impulso creativo.
Mira hacia adelante sin planes rígidos
Preguntado sobre sus planes después de dejar oficialmente Tarraco Viva manifiesta total espontaneidad vital afirmando “Ni idea” pues nunca se ha planificado nada detalladamente. Destaca solo querer “no molestar” mientras cierra etapa profesional satisfecho con todo lo conseguido declarando: “¡Dios mío las cosas que he hecho!”.