El IRB CatSud relaciona la dieta mediterránea con una mejor salud cerebral adolescente

Los estudios vinculan los omega-3 y los hábitos saludables con una mejor función cognitiva

18 de mayo de 2026 a las 17:42h

Nuevas evidencias sobre el papel de la alimentación en la salud cerebral de los adolescentes, un momento vital en el que la cognición se ve influenciada tanto por factores nutricionales como por otros elementos como los hábitos de vida y el bienestar psicológico.  Dos estudios de l’Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV), en colaboración con l’Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal) —centro impulsado por la Fundació "la Caixa"— y publicados en 'Nutrients', exploran cómo la dieta mediterránea y los ácidos grasos en sangre se asocian con diferentes funciones cognitivas en adolescentes de Catalunya. En ambos estudios, han participado casi 630 jóvenes.

El estudio 'The Association Between the Mediterranean Diet and Fatty Acids in Red Blood Cells of Spanish Adolescents', analiza la relación entre el grado de seguimiento de la dieta mediterránea —basada en frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva, frutos secos y pescado— y el tipo de grasas presentes en la sangre de los adolescentes, un indicador objetivo de sus hábitos alimentarios. Los resultados muestran que apostar por esta dieta se consiguen absorber nutrientes esenciales para el equilibrio del cuerpo y el funcionamiento del cerebro. A escala biológica, al ser esta dieta rica en grasas omega-3, se contribuye al equilibrio de las neuronas y a la prevención del daño por oxidación. Según el grupo de investigación NeuroÈpia del IRB CatSud, este tipo de alimentación puede favorecer una composición de grasas más saludable ya desde las primeras etapas de la vida. 

 

Los omega-3, vinculados a una mejor función cognitiva 

Un segundo estudio, titulado 'Red Blood Cell Fatty Acid Patterns and Cognitive Functions in Adolescents', se centra en la relación entre las grasas presentes en la sangre de los adolescentes y diferentes capacidades cognitivas, como el razonamiento, la memoria y la toma de decisiones. Los resultados muestran que los adolescentes con niveles más altos de omega-3 obtienen mejores resultados en el razonamiento y en algunos aspectos de la toma de decisiones.

Estas capacidades, que se desarrollan intensamente durante la adolescencia, son fundamentales para el funcionamiento cognitivo y pueden estar influenciadas tanto por factores biológicos como por el estilo de vida. Los resultados refuerzan la idea de que los omega-3, presentes sobre todo en el pescado azul, los frutos secos y algunos aceites vegetales, pueden tener un papel importante en el desarrollo cognitivo en esta etapa. 

 

Bienestar emocional, estilos de vida y función cognitiva 

Más allá de la nutrición, el desarrollo del cerebro durante la adolescencia se ve influenciado, también, por el bienestar psicológico y la forma de vida. Un tercer estudio del IRB CatSud-ISGlobal publicado en 'Frontiers in Psychology' —'Exploring the interplay of neuropsychological functions, psychological wellbeing, and lifestyle through principal component analysis: a comprehensive study'— presenta unos resultados que indican que un menor bienestar emocional y el consumo de alcohol o tabaco se asocian con más síntomas de TDAH, mientras que la actividad física se relaciona positivamente con funciones ejecutivas relacionadas con la toma de decisiones y la regulación emocional. En este estudio, se ha trabajado con una muestra de 523 adolescentes en Cataluña.

Según el autor de los estudios, Nicolas Ayala-Aldana, y el investigador principal de NeuroÈpia, Jordi Julvez, estos hallazgos destacan la importancia de promover hábitos alimentarios y estilos de vida saludables durante la adolescencia para favorecer el desarrollo cognitivo. A pesar de tratarse de estudios observacionales, los resultados aportan evidencias útiles para diseñar estrategias de promoción de la salud que integren la alimentación con otros factores clave del estilo de vida.