Descubrimiento histórico en Reus: Se inicia la prospección de la fosa del campo de concentración franquista

Una investigación crucial para la memoria democrática de Reus, que podría revelar decenas de víctimas olvidadas

23 de marzo de 2026 a las 12:11h

El próximo 31 de marzo se iniciarán los trabajos de prospección geofísica en la calle Jacint Barrau, en Reus, con el objetivo de identificar la ubicación precisa de una posible fosa común relacionada con el campo de concentración franquista que hubo en la ciudad. Esta intervención, prevista hasta el 2 de abril, utilizará tecnología de georradar y no afectará los posibles restos humanos que se encuentren bajo tierra.

Según ha explicado el Departamento de Justicia y Calidad Democrática, en caso de que los datos obtenidos confirmen la presencia del pozo, se valorará llevar a cabo una intervención arqueológica para comprobar si hay restos óseos. Esta decisión dependerá del procesamiento y análisis detallado de los resultados.

Compromiso institucional para recuperar la memoria histórica

Esta acción se enmarca dentro del compromiso adquirido entre el Departamento de Justicia y el Ayuntamiento de Reus, mediante la Dirección General de Memoria Democrática, para localizar esta fosa siempre que existan indicios documentales sólidos. El pasado diciembre, el consistorio presentó una investigación documental que confirma la existencia del pozo y propone dos posibles ubicaciones específicas donde se realizarán las prospecciones.

Origen y contexto histórico del pozo Pich Aguilera

El año 2001, un vecino reusense llamado Antoni Batlle i Mas dejó constancia de la existencia de una fosa común situada en un pozo entre la antigua Escuela del Trabajo y la fábrica textil Pich i Aguilera, detrás del antiguo Hospital de Sant Joan. Según su relato, un familiar suyo bajó al pozo durante el año 1951 para revisar su estado freático y encontró acumuladas decenas de restos humanos. Al conocer esto, las autoridades fabriles habrían ordenado cerrar herméticamente el pozo.

Se estima que estos restos podrían corresponder a víctimas cautivas durante los primeros meses después del final de la Guerra Civil española. Las tropas franquistas entraron en Reus el 15 de enero de 1939, en plena ofensiva sobre Cataluña. Después de esta ocupación, se estableció un campo de concentración en varios edificios como la Escola del Treball y dos pabellones adyacentes.

Varios presos murieron por los maltratos o las condiciones extremas dentro de este campo; según fuentes documentales, algunos de los cuerpos podrían haber sido depositados en este pozo. Esta hipótesis está reflejada en el Mapa de Fosas de la Guerra Civil y la dictadura franquista, accesible públicamente en el Banco de la Memoria Democrática.

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Anna Hernández
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