Cierra otro comercio 'de toda la vida' con casi 100 años de historia en Tarragona

La tienda baja la persiana por jubilación de su propietaria después del paso de tres generaciones y de 98 años de vida

16 de abril de 2026 a las 08:28h

La ciudad de Tarragona cerró el miércoles, 15 de abril, con la despedida a una de sus tiendas más emblemáticas e históricas. La zapatería Las Américas, que en el año 2028 habría celebrado sus 100 años de vida, ha bajado la persiana después de acompañar a tarraconenses durante varias generaciones. 

Así lo han comunicado sus responsables a través de las redes sociales, calificando el día de cierre como un día "muy especial y lleno de emociones". La tienda, abierta desde el año 1928, se había convertido en un "punto de encuentro, de confianza, de historias compartidas y de generaciones que han confiado en nosotros año tras año", exponen los propietarios. 

El motivo del cierre es la jubilación de su propietaria después del paso de tres generaciones familiares y de 98 años acompañando a tarraconenses, tarraconensas y visitantes. De hecho, en su comunicado de despedida, Las Américas ha querido agradecer "a todos sus clientes su fidelidad, cada visita y cada conversación" y "por formar parte de nuestra historia durante tantos años. Hoy bajamos la persiana, pero nos dejamos recuerdos que nos acompañarán siempre". 

Su texto viene acompañado de unas imágenes de la tienda que repasan su presente, pero también el pasado y el paso de los clientes más fieles que habían incorporado la tienda a sus vidas y que a partir de ahora tendrán que buscar otra zapatería de referencia. De momento, se desconoce cuál será el futuro del local que dejan vacío en el número 8 de la calle Unió, una de las arterias comerciales históricas de la ciudad.

 

Nueva pérdida para el comercio tradicional en el centro de Tarragona

Este cierre supone una nueva pérdida para el comercio tradicional del centro de Tarragona, que en los últimos años ha visto cómo diversos establecimientos históricos desaparecían o se transformaban ante los cambios en los hábitos de consumo y el auge del comercio electrónico y las grandes superficies.

Con el cierre, Tarragona dice adiós a un establecimiento que formaba parte de su paisaje comercial y emocional, y que deja atrás casi un siglo de historia ligada a la vida cotidiana de sus vecinos.