Any Gaudí: Dotze mesos per enlairar la figura del màxim exponent del modernisme català

La conmemoración apuesta por el rigor con un congreso científico en Barcelona y renueva el legado en el territorio con el nuevo espacio inmersivo en el Gaudí Centre y una exposición en el Museu d’Art i Història de Reus

01 de enero de 2026 a las 08:00h

Con el inicio del Año Gaudí ya oficializado tras los actos en el Baix Camp, ahora toca seguir la hoja de ruta que marcará la actividad cultural de 2026. Lejos de dispersar esfuerzos, la organización ha concentrado la potencia de la conmemoración en cuatro grandes bloques que buscan cubrir todas las dimensiones del arquitecto: la científica, la histórica, la educativa y la popular.

Impulsado por el Departamento de Cultura, el Año Gaudí nace con la voluntad de ser mucho más que un homenaje; se plantea como una reivindicación de país. Tal como destacó el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, "celebrar Gaudí es celebrar Cataluña". En esta línea, la consejera de Cultura, Sònia Hernández, subrayaba el hito histórico que supone que, "por primera vez, todas las obras y las instituciones sobre Gaudí trabajemos juntas", con el objetivo de proyectar Cataluña como referente de creatividad. Por su parte, el comisario Galdric Santana ponía el acento en la necesidad de actualizar el "estudio científico" de un pionero que apostó por el "arte total", aplicando las ciencias y la tecnología con una visión multidisciplinar.

Desde el territorio, la conmemoración se vive como una oportunidad única para reivindicar el origen de Gaudí. "Reus y Riudoms somos compañeros de viaje, somos sus raíces", afirmaba el alcalde de Riudoms, Ricard Gili, recordando la conexión del arquitecto. Una visión compartida por la alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, que ha pedido huir de lo efímero para construir "conocimiento duradero".

¿Con qué sorprenderá la programación?

Una de las joyas de la corona de la programación llegará en junio de 2026 a La Pedrera. Bajo el nombre de Gaudí International Congress, Barcelona acogerá un encuentro que pretende marcar un antes y un después en los estudios goydinianos. El comisariado cree que hay un exceso de literatura interpretativa y una carencia de análisis técnico.

Este congreso nace con la voluntad de estudiar la figura de Antoni Gaudí fuera de lecturas románticas. El objetivo es presentar trabajos de investigación objetiva sobre cómo aplicaba la geometría, la física o la acústica. Se quiere demostrar que detrás de cada forma orgánica no hay solo inspiración en la naturaleza, sino una aplicación estricta del método científico.

Entrar en el "cerebro" del arquitecto

Mientras los expertos debaten fórmulas y estructuras, el gran público tendrá su puerta de entrada al Museu d'Història de Catalunya. La exposición central del Año Gaudí rehuirá la clásica retrospectiva cronológica para ofrecer un recorrido por el "método Gaudí".

La muestra se plantea como una disección de sus procesos creativos a partir de cuatro ejes: el lugar (cómo el edificio dialoga con la historia y el entorno), el contexto social (una Cataluña en plena ebullición industrial), la relación con los clientes (de los Güell a la Iglesia) y el uso de la tecnología. Será la oportunidad para ver un Gaudí pionero en la ergonomía y la gestión de recursos humanos, un profesional que no solo diseñaba edificios, sino que inventaba maneras de construirlos.

Carnet Gaudí (1888) (1)

Finalmente, el programa prevé bajar el telón en la capital. La organización ha confirmado que el acto final tendrá lugar en Barcelona a finales de 2026. Aunque los detalles de la estructura todavía se están terminando de perfilar, la directriz es clara: el evento tendrá una marcada "dimensión festiva y tradicional". 

La inauguración del Gaudí Centre

Inaugurado en 2007 como un gran homenaje de la ciudad a su hijo ilustre, el equipamiento aprovecha la efeméride para someterse a una renovación integral. El centro iniciará el camino hacia una museografía completamente nueva, definida por un carácter altamente tecnológico e interactivo. El objetivo es ofrecer una visión más contemporánea y abierta al mundo, pero manteniéndose firmemente arraigada al territorio de la infancia del arquitecto, transportando al visitante a un universo sensorial a través de la poesía y la experimentación.

Según la programación oficial del Año Gaudí, la fecha clave para ver este cambio es el próximo 10 de junio de 2026, día escogido para la inauguración del nuevo espacio inmersivo del Gaudí Centre. La presentación no se limitará al interior del edificio, sino que saldrá a la calle con un espectáculo de gran formato, música y arte digital para compartir esta nueva etapa con toda la ciudadanía.

Los cuatro pilares estratégicos

Más allá de los grandes titulares y de los actos protocolarios, el Consell Antoni Gaudí ha definido una hoja de ruta clara para 2026. La efeméride no se plantea como una simple fiesta de aniversario, sino como una oportunidad para redefinir la relación del país con su arquitecto más universal a través de cuatro objetivos estratégicos.

El cambio de paradigma más destacado es la voluntad de reivindicar la dimensión científica del genio. Desde la organización se considera que, históricamente, Gaudí se ha explicado casi exclusivamente desde la historia del arte, un terreno abonado para la interpretación libre y, a menudo, subjetiva. En 2026 se quiere dar la vuelta a la tortilla y aproximarse a su figura con rigor empírico, poniendo el acento en el hecho de que su arquitectura no es fruto de la improvisación, sino el resultado de aplicar las ciencias exactas al arte de la construcción.

En segundo lugar, el Año Gaudí quiere romper con la visión fragmentada de su producción. Hasta ahora, edificios como La Pedrera o la Casa Vicens se han estudiado como islas independientes. El reto para el centenario es explicar la interrelación de todas las obras, construyendo un relato conjunto que permita entender la evolución orgánica de su pensamiento y, de paso, poner el foco en aquellas piezas menos conocidas por el gran público que son claves para entender el todo.

Este relato compartido busca, a la vez, transmitir una imagen de unidad y consenso. La efeméride quiere ser el escaparate de una nueva manera de gestionar el legado gaudiniano, donde todas las partes implicadas -públicas, privadas y religiosas- trabajan a una para garantizar su conservación y una difusión rigurosa.

Finalmente, el último gran objetivo es social: el regreso a casa. El 2026 tiene el encargo de acercar Gaudí a la ciudadanía local, a menudo desplazada por la presión turística. Se prestará una atención especial a los más pequeños y jóvenes, buscando que las nuevas generaciones no vean al arquitecto como un icono de souvenir, sino como un referente cultural propio y cercano.

Sobre el autor
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Sergio Lahoz
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