Renfe ha comenzado las tareas para retirar el tren de la R4 que sufrió un accidente el martes por la noche en Gelida. Según ha explicado el portavoz de la empresa, Antonio Carmona, el plan es que "el primer vagón, el más dañado por la caída del muro, sea desguazado en el punto del accidente", mientras que los vagones que no están dañados serán arrastrados hasta el taller para hacer "las revisiones correspondientes".
Hasta ahora, ya se han separado el primer y el segundo vagón, los más afectados, del resto del convoy. Estos últimos han sido enganchados a otro tren por la cola para poder ser retirados de la vía. En cuanto a los vagones más dañados, se estudia la posibilidad de utilizar una grúa de gran tonelaje, aunque Carmona ha apuntado que el terreno "es complejo".
El portavoz ha explicado que la voluntad es que la retirada de los vagones no dañados se haga este jueves. Sobre los dos vagones más afectados, Carmona ha asegurado que la intervención es "compleja", ya que se está valorando si hay un punto de acceso para la grúa teniendo en cuenta que "uno de los posibles podría afectar una cava centenaria que hay en el subsuelo y que no aguantaría el peso de esta grúa", así como la fragilidad de la infraestructura viaria después del accidente. A pesar de ello, Carmona ha confiado en que "se encontrará una solución para que se pueda llevar a cabo la tarea".
Esta mañana, sobre las nueve, ha llegado una grúa ferroviaria que trabaja en la vía situada en paralelo al tren accidentado. Mientras tanto, los equipos técnicos continúan revisando la situación del convoy y han cerrado todas las puertas de los vagones para garantizar la seguridad.