Junts Impulsem Penedès denuncia que el anuncio del tren orbital es "una operación de humo"

Eduard Pujol: "Antes de anunciar nuevas líneas para el 2040, hay que garantizar que los trenes del 2026 funcionen"

26 de mayo de 2026 a las 09:36h

Junts per Catalunya ofreció ayer una rueda de prensa en la estación de Sitges (Garraf) para fijar su posición de rechazo frontal al uso propagandístico que ERC y el PSC están haciendo de la Línea Orbital Ferroviaria (LOF) en el marco del acuerdo de presupuestos.

En el acto participaron el candidato a la alcaldía de Vilanova i la Geltrú, Gerard Figueras; la alcaldesa de Cubelles, Rosa Fonoll; el candidato de Sant Pere de Ribes, Albert Bonet; el senador y candidato a Vilafranca del Penedès, Eduard Pujol, la candidata a Sitges, Mònica Gallardo y el alcalde de Cunit Jaume Casañas; los cuales han coincidido en señalar que el país y la veguería del Penedès no necesitan más titulares electoralistas, sino soluciones inmediatas al colapso diario del transporte público.

UN PACTE DE SUPERVIVÈNCIA SENSE CREDIBILITAT

El portavoz en el Senado, Eduard Pujol, ha sido contundente a la hora de denunciar la naturaleza del acuerdo entre republicanos y socialistas: “Las grandes infraestructuras de país no pueden depender de un pacto de supervivencia política entre partidos ni convertirse en la moneda de cambio de unos presupuestos anuales”.

Pujol ha pedido un “pacto de país, estable y con mirada larga” y ha cuestionado severamente la credibilidad de quien hace la promesa: “¿De verdad alguien se piensa que la aprobación de unos presupuestos de un año puede garantizar una infraestructura prevista para el 2040, cuando ni siquiera se están cumpliendo los compromisos actuales con Rodalies?”.

Pujol ha recordado que Catalunya vive una “emergencia ferroviaria estructural” —evidenciada recientemente en episodios como el descarrilamiento de Gelida— y ha puesto sobre la mesa los datos de ADIF, que identifican 23 puntos críticos con restricciones urgentes y hasta 648 puntos de riesgo en la red catalana.

Todo ello, ha remachado, en un contexto de desinversión crónica del Estado, que acumula más de 50.000 millones de euros de déficit en infraestructuras y un déficit fiscal de cerca de 20.000 millones anuales. “Antes de anunciar nuevas líneas para el 2040, hay que garantizar que los trenes del 2026 funcionen. La gente no vive la movilidad desde los despachos; la vive cada mañana con retrasos, incidencias constantes y horas perdidas en los andenes”, ha sentenciado el vilafranquino.

RESOLDRE EL PRESENT

Desde la misma andana de la estación de Sitges, Mònica Gallardo ha aterrizado la denuncia en la realidad cotidiana que sufren los usuarios de la comarca del Garraf y de la línea R2 Sud. Gallardo ha criticado que se pida un acto de fe a los ciudadanos con un proyecto a quince o veinte años vista mientras se mantiene una línea completamente tensionada y degradada.

Ha lamentado que los usuarios continúen “atrapados cada día en los andenes” y ha exigido que se priorice la ejecución de medidas realistas y urgentes para mejorar el transporte público tanto por vía ferroviaria como por carretera, donde faltan inversiones y mejoras directas para responder a las necesidades de trabajadores y estudiantes.

Por su parte, Jaume Casañas ha centrado el foco en el modelo de territorio, advirtiendo claramente del riesgo de supeditación de la veguería: “El Penedès no quiere ser solo una extensión metropolitana de la tercera corona de Barcelona. Quiere ser una veguería bien conectada y con capacidad de decidir su futuro”.

Casañas ha calificado la propuesta de la orbital de responder exclusivamente a una lógica centralista y ha destapado una contradicción técnica flagrante: “Hoy mismo ya nos dicen que en la R4 no caben más trenes por la convivencia con las mercancías. ¿Cómo se garantizará, pues, el paso de los servicios de la línea orbital?”.

Por eso, ha reclamado que la planificación y las decisiones se hagan mediante una verdadera “gobernanza desde la veguería”. Las propuestas de Junts: útiles, realistas y a corto plazo Junts per Catalunya ha aclarado que no dice “no” a la línea orbital, sino que exige una planificación seria, coherente y creíble que resuelva primero el transporte de hoy. En este sentido, han defendido un decálogo de actuaciones con impacto directo e inmediato sobre la ciudadanía:

● Mejora urgente de la red actual: Garantizar el funcionamiento normal de la R2 Sud y poner fin a la saturación de la R4, dotándolas de más frecuencias, mantenimiento y fiabilidad.

● Apuesta por el transporte por carretera: Incrementar de manera inmediata la frecuencia de los autobuses exprés de la veguería hacia Barcelona, que actualmente constituyen la única alternativa real de transporte público.

● Infraestructuras estratégicas regionales olvidadas:

  1. impulsar la gran estación Intermodal del Penedès con parada de alta velocidad.
  2. Prolongar la línea R8 para conectar directamente la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) con el Penedès.
  3. Prolongar la línea RT2 para conectar Tarragona con el Alt Penedès.
  4. ejecutar la conexión entre el Baix Penedès, el Alt Penedès y el Garraf a través del bypass del Vendrell.

“Cataluña y el Penedès no necesitan más titulares ni acuerdos cosméticos que después quedan en papel mojado. Se trata de tener prioridades, credibilidad y planificación de país con mentalidad de estado. Si continuamos sometiendo las grandes infraestructuras a pactos de supervivencia política de corta vuelo, pierde el país, pierde el Penedès y pierden todos los penedesencos”, han concluido.

Sobre el autor
Disseny sense títol (9)
Marc Pascual Garsaball
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