Los Bomberos de la Generalitat han activado la alerta por una situación de "posible inestabilidad" en la AP-7 a su paso por Gelida (Alt Penedès), justo en el punto donde este martes se produjo el desprendimiento de un muro de contención que acabó provocando un accidente ferroviario. Aunque la autopista continúa parcialmente operativa, los equipos de emergencia siguen de cerca la evolución de la zona para evitar nuevos incidentes.
Según han explicado fuentes del cuerpo de emergencias, el muro derrumbado se mantiene ahora mismo en una posición delicada, ya que "apoya" sobre el tren siniestrado. Esta circunstancia obliga a extremar la prudencia, especialmente en el momento en que se deba retirar el vagón afectado, ya que será clave comprobar cómo responde el talud una vez liberado el peso que actualmente lo sostiene.
De manera preventiva, se ha cortado el carril de la AP-7 más cercano al muro dañado. A pesar de ello, los Bomberos han indicado que el resto de la autopista se considera "apta" para el tránsito, siempre que se respeten las indicaciones de seguridad y la señalización instalada en la zona.
Ante la complejidad de la situación, los Bomberos han pedido una "evaluación conjunta" con el Ministerio de Transportes y ADIF para analizar el estado real de la infraestructura y definir las actuaciones necesarias tanto en la carretera como en la línea ferroviaria. El objetivo es garantizar la seguridad de los usuarios y evitar nuevos episodios de riesgo en un punto especialmente sensible de la red viaria y ferroviaria.
Mientras tanto, los servicios técnicos continúan trabajando sobre el terreno, pendientes de cualquier movimiento del muro o del terreno que pueda obligar a ampliar las restricciones de tráfico o adoptar nuevas medidas de protección.