La Universitat de Lleida acoge esta semana la XIV Semana de la Psicología, organizada por la Asociación de Estudiantes de Psicología (AEP-UdL) con el apoyo de la FEPTS y la colaboración del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña. Este año, la temática central son las primeras etapas de la vida: infancia y adolescencia, tratada desde una perspectiva multidisciplinar en ponencias y talleres.
"Una temática actual que será abordada con rigor, profundidad, ética y sensibilidad social en las ponencias y talleres", ha afirmado el decano de la FEPTS, David Aguilar, que ha inaugurado este martes oficialmente la Semana acompañado del profesor del centro y miembro de la junta de Lleida del Col·legi de Psicologia, Jorge Moya.
Según Aguilar, esta iniciativa es especialmente relevante porque es “una propuesta que emerge de los estudiantes, que buscan dar una respuesta más ágil a cuestiones que el plan de estudios formal no aborda con tanta profundidad”. Este año, ha añadido, se ha alcanzado un récord de aproximadamente 130 inscritos, y el auditorio, con capacidad para 300 personas, ha estado prácticamente lleno en diversos momentos.
Las ponencias y talleres
La Semana comenzó el lunes con la proyección del documental Palabra de Adolescente, seguida de un debate con Fernando Senar. El martes, la jornada comenzó con la ponencia de Antonio Rivera, especialista en psicología clínica, sobre el uso del juego para prevenir los efectos de las redes sociales en adolescentes, seguida de talleres sobre TDAH, trastornos de conducta alimentaria, separaciones familiares y atención a víctimas de violencia machista.
Hoy, destacan la conferencia de Carla Guilla sobre situaciones de alto impacto emocional en adolescentes y la ponencia de Cíntia Rodríguez, catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid, que analiza las primeras manifestaciones de las funciones ejecutivas en niños de 0 a 1 año. También se realizan talleres sobre altas capacidades intelectuales, uso de IA en psicología aplicada e intervención con menores víctimas de violencia.
Según Aguilar, la Semana combina teoría y práctica y permite que los estudiantes “puedan experimentar y aplicar conocimientos en contextos reales, más allá del día a día académico”. La participación permite obtener 2 ECTS, consolidando el evento como un espacio de reflexión y actualización profesional en psicología infantil y adolescente, con un enfoque ético, responsable e innovador.