La Unidad de Carreteras del Estado en Lleida y la Dirección General de Carreteras trabajan para impulsar un contrato de emergencia que permita renovar de manera integral el firme de un tramo de la Autovía A-2 en la comarca de la Segarra, después de que el pasado viernes una veintena de vehículos sufrieran pinchazos en las ruedas.
El tramo afectado, de unos tres kilómetros entre Cervera y Ribera d'Ondara, hace tiempo que se encuentra en mal estado. Las lluvias y nevadas de las últimas semanas han agravado la situación y han hecho aparecer nuevos baches. El subdelegado del gobierno español en Lleida, José Crespín, ha explicado que la actuación supondrá rehacer completamente el pavimento en este tramo y que, mientras tanto, se han llevado a cabo trabajos de urgencia.
El domingo se taparon varios baches y este lunes se mantiene un carril cortado en cada sentido en los tres kilómetros más afectados. Según el paer en cap de Cervera, Jan Pomés, el pavimento deteriorado, sumado a las inclemencias meteorológicas y a unos “elementos metálicos” de origen desconocido que aparecieron en la vía, formaron el viernes por la noche un “cóctel” que dejó una veintena de vehículos implicados, muchos con las ruedas pinchadas.
Este tramo ya está incluido en los trabajos de mejora de la autovía previstos para comenzar a finales de marzo. Sin embargo, el gobierno español estudia avanzar la renovación con un contrato de emergencia para actuar de manera inmediata en el tramo más dañado, de unos tres kilómetros por sentido. “Entonces, cuando pongamos en marcha el contrato que teníamos previsto, ya tendremos aquella parte hecha”, ha explicado el subdelegado.
Obras largamente reclamadas
Los alcaldes de la Segarra hace tiempo que reclaman la mejora del firme de la A-2 entre Cervera y la Panadella ante las numerosas irregularidades y baches que presenta la vía. Jan Pomés ha recordado el acuerdo alcanzado con el gobierno español en septiembre para ejecutar las obras y ha remarcado que “esperamos que lleguen lo más pronto mejor y que no haya más incidencias”. El alcalde atribuye el mal estado de la carretera a “la falta de mantenimiento prolongada durante muchos años” y a la lluvia y nieve de los últimos meses.
Por su parte, el alcalde de Ribera d’Ondara, Francesc Sabanés, ha calificado el estado de la vía de “deplorable” y ha celebrado que las obras puedan empezar pronto. “Lo que ha pasado estos días no es más que la realidad de cómo está. Menos mal que no tenemos que lamentar ningún incidente porque parece que Cataluña se acabe en la Panadella”, ha lamentado.
