Lleida da un paso decisivo para transformar su modelo ferial con el impulso de un nuevo recinto en la antigua hípica, una infraestructura que prevé una inversión de unos 100 millones de euros y que aspira a convertirse en un polo de actividad económica y eventos de referencia. El Patronato de Fira de Lleida ha aprobado este lunes iniciar el proceso de licitación para el diseño y construcción de este nuevo espacio, que ocupará una superficie total de 116.000 metros cuadrados.
El futuro recinto contará con seis pabellones —cinco de nueva construcción y el pabellón desmontable estrenado recientemente— que sumarán 27.500 metros cuadrados de superficie cubierta. Además, se prevé una gran zona exterior polivalente preparada para acoger acontecimientos multitudinarios como festivales o citas tradicionales como el Aplec del Caragol.
Un proyecto en fases con visión de futuro
Según ha explicado el alcalde de Lleida y presidente de Fira de Lleida, Fèlix Larrosa, el desarrollo del proyecto se hará por fases. La primera, con un horizonte de cuatro años, incluirá la reordenación del espacio y la construcción del pabellón principal, conocido como ‘Fira Zero’, con una superficie de 5.000 metros cuadrados y que actuará como puerta de entrada al recinto.
El resto de pabellones, también de dimensiones similares, se construirán en una fase posterior, aunque no se descarta que los plazos puedan coincidir en función de la evolución del proyecto.
El proceso arranca con un concurso de ideas inmediato. De entre todas las candidaturas, se seleccionarán cinco equipos con solvencia acreditada, que dispondrán de nueve meses para presentar sus proyectos. El ganador asumirá la redacción final con un contrato valorado en un millón de euros.
Conectividad, sostenibilidad e integración urbana
Uno de los elementos clave del proyecto será su integración con el entorno. El diseño deberá plantear soluciones de movilidad, conectividad con La Llotja —el palacio de congresos— y la posible cobertura del canal de Seròs, que atraviesa los terrenos.
Larrosa ha remarcado que el nuevo recinto deberá ser “flexible, tecnológico y multifuncional”, con capacidad para adaptarse a diferentes formatos y necesidades. También se plantea como un nuevo frente fluvial para la ciudad e incluso como espacio con funciones de refugio climático.
Además, el proyecto incluirá aparcamientos subterráneos bajo los pabellones y una pasarela para facilitar el acceso y la conexión con otros equipamientos estratégicos.
Impacto económico y proyección
El proyecto cuenta con el apoyo institucional de los cuatro patronos de Fira de Lleida: el Ayuntamiento, la Diputación, la Generalitat y la Cámara de Comercio. La financiación está prevista a través de l’Institut Català de Finances y de las plusvalías que generarán los actuales terrenos feriales, donde se proyecta construir viviendas y ampliar los Campos Elíseos.
Según las previsiones, el nuevo recinto podría generar unos 400 puestos de trabajo, entre directos e indirectos, y posicionar Lleida como la segunda gran plaza ferial del país, solo por detrás de Barcelona. En este sentido, ya se está trabajando en nuevas sinergias, como la posible celebración en la ciudad del congreso internacional Smart Rural.
Nuevo director y balance positivo
En paralelo, el Patronato ha nombrado Eduard Martín Lineros como nuevo director de Fira de Lleida, en sustitución de Oriol Oró. Ingeniero informático con una larga trayectoria en el ámbito tecnológico e institucional, ha estado vinculado a proyectos como el Mobile World Capital y también ejerce como profesor universitario.
En cuanto a la situación económica, la Cámara de Comercio ha confirmado que 2025 se ha cerrado con un saldo positivo de 735.000 euros, impulsado por los ingresos de Municipàlia. Este resultado compensa las pérdidas de 2024 y deja el balance global del período en positivo.
Con este nuevo proyecto, Lleida apuesta por dar un salto cualitativo en infraestructuras y consolidarse como centro de actividad económica, ferial y cultural en el conjunto del territorio.