Decenas de agricultores y tractores han cortado este jueves varias vías de Lleida y otros puntos de Cataluña en una protesta que se replica en todo el Estado y en Europa para reclamar que la Unión Europea (UE) no firme el acuerdo comercial con el Mercosur, al que atribuyen un impacto negativo para el sector agrario y económico.
En la demarcación de Lleida, los cortes de tráfico afectan la A‑2 en Fondarella y la N‑230 en Pont de Suert, incluyendo el paraje de Les Bordes (Valle de Arán), donde los agricultores han inmovilizado vehículos agrícolas y dificultan la circulación habitual. En otras zonas de Cataluña, los agricultores también han colocado tractores en la C‑38 en el Coll d’Ares (Girona) y se han registrado bloqueos transitorios en diversas carreteras regionales, mientras se están produciendo afectaciones similares en el Puerto de Tarragona y en puntos de la AP‑7 y la N‑II en el Empordà.
Los tractores de Girona, unas cien unidades según fuentes del Servei Català de Trànsit, entraron en la autopista AP-7 y en la N-II en Pontós y Borrassà a primera hora de la mañana y obligaron a cortar las vías en ambos sentidos. A pesar de ello, los manifestantes han permitido la circulación de turismos y motocicletas desde media mañana mientras mantienen el bloqueo para camiones, con la intención de mantenerlo de manera indefinida hasta que el Gobierno español renuncie a firmar el acuerdo con el Mercosur.
La protesta responde a diversas reivindicaciones del sector agrario, principalmente el rechazo al pacto entre la UE y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), pero también a la gestión de la Política Agraria Común (PAC), la gestión de la fauna salvaje y otras cuestiones como la soberanía alimentaria y el fomento de los productos locales. Según los organizadores, el acuerdo abriría el mercado europeo a productos de importación con estándares que consideran menos estrictos, lo que pone en riesgo las explotaciones agrícolas locales.