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Una vecina de El Port de la Selva ha presentado una queja al Síndic de Greuges tras una actuación policial a raíz de su práctica de nudismo en las rocas de Cap de Bol. Los hechos, según el escrito registrado, ocurrieron el 24 de agosto, cuando dos vigilantes municipales se presentaron en la cala tras la queja de otra bañista.
Según relata la mujer, los vigilantes le habrían indicado que el nudismo estaba prohibido. Como en ese momento no llevaba documentación, la acompañaron hasta su domicilio y, posteriormente, también se desplazó hasta allí una patrulla de los Mossos d’Esquadra.
Queja también de la federación nudista
La Federació Naturista-Nudista de Catalunya ha anunciado que también presentará una queja al Síndic de Greuges y otra ante el Ayuntamiento de El Port de la Selva. La entidad considera “especialmente grave” que cuatro agentes acabaran en el domicilio de la vecina por unos hechos que, según defiende, “no están prohibidos por la ordenanza municipal”.
La federación recuerda que el nudismo no constituye ningún delito y reclama a las administraciones y a los cuerpos policiales que garanticen que la desnudez no sea tratada como una conducta delictiva o incívica por el simple hecho de practicarla.
En su escrito, la vecina explica que los cuatro agentes entraron inicialmente en su casa con su consentimiento y que los Mossos insistieron en que se identificara. También asegura que contactó telefónicamente con su hijo, agente de policía, que pidió explicaciones sobre el motivo de la intervención y la base legal de la identificación.
Según el relato de la mujer, aunque su hijo pidió a los agentes que abandonaran la vivienda, estos habrían continuado y habrían mantenido el requerimiento de identificación. Finalmente, la vecina facilitó la documentación porque, según afirma, se sentía “presionada, coaccionada e intimidada”.