Girona transformará casi 10.500 plazas de aparcamiento gratuito en zonas de pago en la próxima década

El pleno municipal aprueba un nuevo reglamento que regula el estacionamiento público con zonas verdes, azules y naranjas para fomentar una ciudad más habitable

08 de junio de 2026 a las 19:50h

El pleno de Girona ha dado luz verde a la conversión progresiva, en un plazo de diez años, de casi 10.500 plazas de aparcamiento gratuito en la calle en espacios de pago. La mayor parte de estas serán zonas verdes —concretamente, unas 8.500 plazas— mientras que el resto se distribuirán entre zonas azules y naranjas, estas últimas ubicadas en áreas periféricas.

Esta iniciativa ha contado con el apoyo del gobierno local y del PSC, mientras que Vox se ha manifestado contrario. En cuanto a la modificación presupuestaria por valor de 950.000 euros, destinada a diversas inversiones municipales, solo el equipo de gobierno ha votado a favor.

Reglamento específico para el estacionamiento público

La implantación de este amplio paquete de aparcamientos regulados forma parte de un reglamento concreto que abarca tanto el estacionamiento en la vía pública como en los parkings subterráneos municipales.

Ante esta nueva realidad, el pleno ha acordado que la gestión óptima será asumida directamente por el Ayuntamiento mediante sus propios recursos humanos o bien externalizándola con entidades del tercer sector.

Isaac Sànchez: "el espacio público es un recurso limitado"

El concejal de Movilidad, Isaac Sànchez, ha remarcado que el reglamento pretende "integrar todo el estacionamiento de la ciudad en un solo marco normativo coherente" y ha resaltado que "el espacio público es un recurso limitado" ante las "necesidades complejas" actuales. También ha afirmado: "No se puede destinar el espacio viario para el aparcamiento privado de manera ilimitada" y ha justificado así la necesidad de "esta regulación en defensa del interés general".

Evolución prevista de los aparcamientos en Girona

A día de hoy, Girona cuenta con 2.339 plazas reguladas: 884 son zonas azules y 1.455 verdes. El proyecto aprobado contempla añadir hasta 10.433 nuevas plazas, junto con 832 espacios destinados a carga y descarga controlados vía aplicación móvil.

Diferenciación según uso y zona geográfica

Sànchez explica que entre las nuevas plazas gratuitas pasarán a ser de pago dos tipologías: unas 806 plazas azules, localizadas en los barrios con más actividad comercial como Eixample Nord y Sant Narcís para potenciar la rotación de los vehículos; y hasta 8.499 plazas verdes con tarifas reducidas dirigidas a los vecinos, priorizando aparcamiento cercano al domicilio habitual.

Zonas naranjas para estacionamientos periféricos largas estancias

Además se incorporará una tercera categoría: las zonas naranjas, que sumarán un total de 1.128 plazas situadas en áreas periféricas. Estas están pensadas para estacionamientos prolongados durante todo el día con tarifa fija reducida para que los visitantes provenientes de otros puntos dejen el vehículo fuera del centro urbano y continúen el trayecto caminando o mediante transporte sostenible.

Método gradual y participativo

Sànchez también ha avanzado que este despliegue se hará faseado desde el núcleo central hacia los barrios exteriores, siempre manteniendo diálogo abierto con asociaciones vecinales y comerciales: "Creceremos al ritmo que la ciudad necesita... El objetivo final es reducir los coches que dan vueltas buscando aparcamiento", destacaba.

Tensiones políticas sobre la medida

El acuerdo prosperó gracias a los votos conjuntos de los grupos gobernantes (Guanyem, Junts y ERC) junto con el PSC; mientras Vox votó en contra y el portavoz popular no asistió por el motivo médico comunicado.

Por otro lado, Josep Palouzie (PSC) valoró positivamente esta gestión directa municipal porque es "bastante acertada y garantista", pero Francisco Javier Domínguez (Vox) criticó duramente: "multiplique por seis los aparcamientos de pago en la calle... Encontrar sitio gratuito será una excepción".

46 puestos de la Devesa, sin prórroga

El pleno también ha aprobado las bases que regirán el concurso de las nuevas autorizaciones de los puestos en los mercados de la Devesa y Can Gibert del Pla (que serán por quince años). La vicealcaldesa y concejala de Promoción Económica, Gemma Geis, ha recordado que las bases recogen, de facto, aquello que establece la ordenanza aprobada este 2026. Entre otras, fija una reducción de los puestos en la Devesa -tanto los martes como los sábados- para que haya "un mercado más ordenado y aumenta el control sobre las autorizaciones".

Geis ha subrayado que, durante el "período transitorio" que ahora se abre hasta que se convoque el concurso, los actuales vendedores de la Devesa tendrán una prórroga de las autorizaciones. Exceptuando, eso sí, aquellos que no se encuentren al corriente de pago y a quienes ya se les había advertido previamente para que se pusieran al día. En concreto, esto afecta a 34 puestos del mercado de los martes y 12 de los sábados.  

La vicealcaldesa también ha puesto el acento en que, dentro del nuevo concurso, se exigirá a los marchantes "una obligación estricta de la gestión de residuos". Geis ha precisado que se obligará a cada paradista a hacer "un proyecto de gestión" de la basura, para que cada uno retire y deposite en los contenedores correspondientes los desechos que generan. Por último, Geis ha subrayado que, por primera vez, en las bases se recoge "de manera explícita" el grado de protección de la Devesa, calificada como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN).

Las bases se han aprobado con los votos a favor del equipo de gobierno, la abstención del PSC y el voto en contra del concejal de Vox. Los socialistas se han abstenido porque, como ha concretado su portavoz Bea Esporrín, echan en falta "más concreciones técnicas", creen que hay demasiado "margen de discrecionalidad por parte del Ayuntamiento" y no hay "una regulación suficientemente definida sobre la protección del arbolado".

Por último, el pleno ha aprobado el acuerdo que selló el equipo de gobierno con los sindicatos para cuando sea necesario activar de urgencia las brigadas y el personal municipal fuera de horas en caso de emergencias. El pacto se concreta con una compensación fija al salario y, cuando se active el dispositivo, la retribución de las horas de acuerdo con el tiempo de intervención. El punto ha salido adelante por unanimidad.