El gran incendio que quema en las Gavarres ha reabierto con fuerza el debate sobre el estado de los bosques y la prevención de los fuegos forestales. El presidente del Consorcio de las Gavarres, Daniel Encinas, ha denunciado que la virulencia de las llamas evidencia que “se ha ido tarde” y ha reclamado más recursos a la Generalitat para gestionar el macizo.
Encinas considera que el mantenimiento de un espacio forestal de estas dimensiones no puede recaer principalmente en fundaciones, Asociaciones de Defensa Forestal, propietarios particulares, el mismo Consorcio o pequeños ayuntamientos con presupuestos limitados. “No puede ser que mantener la masa forestal dependa de fundaciones privadas o de fondos propios”, ha advertido.
Un municipio destina hasta el 15% del presupuesto a los caminos
Encinas, que también es alcalde de Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l’Heura, pone su municipio como ejemplo de las dificultades que afrontan los pueblos situados en el macizo. El Ayuntamiento dispone de un presupuesto de unos 1,2 millones de euros y destina anualmente entre un 10% y un 15% a arreglar caminos y mejorar accesos. A pesar de este esfuerzo, asegura que es imposible llegar a todas partes en un término municipal de cerca de 100 kilómetros cuadrados. “Acabas un camino y ya tienes que empezar otro”, lamenta.
Según el presidente del Consorcio, los trabajos de prevención hechos hasta ahora han sido clave para que los Bomberos pudieran penetrar en el interior del macizo durante el incendio. También defiende que las zonas desbrozadas y con franjas de protección han demostrado una mejor resistencia al avance de las llamas.
“Más recursos, más ayudas y menos papeleo”
A la falta de financiación, Encinas añade otro problema: la burocracia. El Consorcio reclama mecanismos más ágiles para poder actuar en parcelas forestales, especialmente cuando los propietarios son difíciles de localizar o no tienen los recursos necesarios para gestionarlas.
Sin el permiso del titular, recuerda, las administraciones no pueden entrar en las fincas para hacer determinados trabajos. El presidente del Consorcio evita, sin embargo, responsabilizar exclusivamente a la Generalitat. “La culpa la tenemos todos”, admite, a pesar de insistir en que hace tiempo que el territorio reclama más apoyo.
Illa defiende el plan del Govern
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha defendido que el Govern ya ha comenzado a desplegar medidas para reducir la masa forestal y evitar grandes continuidades de bosque. Entre las actuaciones, ha citado la tala de árboles, la creación de corredores de seguridad entre zonas forestales y el refuerzo de las franjas de autoprotección en las urbanizaciones.
Illa admite que desplegar estas políticas necesita tiempo, pero considera que el incendio de las Gavarres confirma que hay que continuar en esta dirección.
Vox exige dimisiones y el PP reclama escuchar al campesinado
El incendio también ha provocado una escalada de las críticas políticas. Vox ha exigido “dimisiones inmediatas” por la gestión forestal y acusa a las políticas europeas y a lo que define como "ideología progre" de haber impedido actuar adecuadamente sobre los bosques.
El PP catalán, por su parte, ha reclamado mejorar la planificación de las emergencias y dar más peso a campesinos y personas que trabajan en el campo a la hora de definir las políticas de prevención. El nuevo secretario general del partido, Juan Fernández, ha defendido que “no hay nadie que conozca mejor el campo y los riesgos de los incendios que las personas que trabajan la tierra”.
El debate sobre el estado de las Gavarres se intensifica mientras los Bomberos continúan trabajando en un incendio que ha afectado más de 2.000 hectáreas y ha puesto en evidencia, según los responsables del territorio, las limitaciones del modelo actual de gestión forestal.
