El incendio forestal iniciado en la zona de La Bisbal d’Empordà ha llegado a varias urbanizaciones de Calonge, donde las llamas han afectado jardines, vallas, ventanas y otros elementos exteriores. La afectación más importante se ha producido en Les Cabanyes, donde ha quemado completamente una casa que estaba vacía en el momento de los hechos.
El fuego también ha afectado una masía en el flanco izquierdo, mientras que una docena de viviendas de Les Cabanyes presentan daños porque las llamas han entrado dentro de las parcelas, según ha informado el Ayuntamiento.
A pesar de la proximidad del fuego a zonas habitadas, los Bomberos insisten en que la población debe mantener el confinamiento y evitar cualquier evacuación por su cuenta. Este incendio afecta los términos municipales de Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l'Heura, Santa Cristina d'Aro, Calonge i Sant Antoni y La Bisbal d'Empordà.
Los Bomberos alertan del peligro de evacuarse sin indicaciones
El inspector jefe de los Bomberos, David Borrell, ha remarcado que quedarse dentro de casa es mucho más seguro que intentar huir cuando el fuego está cerca. Algunos vecinos de Les Cabanyes y de la urbanización Río de Oro decidieron marcharse por su cuenta al ver avanzar las llamas.
Borrell ha calificado estas autoevacuaciones de “temeridad” y ha advertido que el riesgo de estar en el exterior durante un incendio forestal es muy elevado. Los Bomberos solo ordenan evacuaciones cuando hay suficiente margen de tiempo para hacerlas de forma segura.
El Ayuntamiento habilitó el viernes el pabellón municipal como punto de acogida y durante la noche han dormido allí unas 130 personas procedentes de las urbanizaciones afectadas. La mayoría ya han abandonado el espacio.
El flanco derecho, la principal preocupación
Los equipos de emergencia han conseguido estabilizar aproximadamente el 70% del flanco derecho del incendio, el sector que más preocupa ante el cambio de viento previsto para este mediodía.
Los trabajos se centran ahora en el 30% restante, especialmente en la zona de subida al Puig d’Arques. Los Bomberos quieren aprovechar las horas previas a la entrada de la brisa marina para intentar cerrar este sector antes de que el viento pueda reactivar o abrir de nuevo el perímetro.
“Vamos bien, pero queda mucho trabajo”, ha resumido Borrell. La situación se volverá a valorar durante la tarde, cuando ya se haya producido el cambio de viento.
Unas 2.200 hectáreas quemadas
Los Agentes Rurales sitúan provisionalmente la superficie afectada en unas 2.200 hectáreas. La cifra es ligeramente inferior a la estimación inicial porque dentro del perímetro del fuego han quedado varias zonas sin quemar.
Cerca de un millar de hectáreas afectadas se encuentran en los términos de Cruïlles, Monells y Sant Sadurní de l'Heura, en el Baix Empordà.
Además de la evolución de este incendio, los servicios de emergencia miran con preocupación la nueva ola de calor prevista a partir del domingo. Los Agentes Rurales ya estudian posibles restricciones de acceso a algunos macizos forestales ante el aumento del riesgo de incendio durante los primeros días de la semana.