El Govern ha ordenado cerrar todos los accesos al macizo de les Gavarres ante la gravedad de l’incendio forestal que quema en el Empordà desde este viernes. La medida se añade al confinamiento que continúa vigente en siete municipios de la zona, mientras cientos de efectivos trabajan para evitar que las llamas continúen avanzando.
El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha anunciado la decisión desde el centro de mando instalado en La Bisbal d’Empordà. Según los datos expuestos durante la comparecencia, el fuego afecta un perímetro de unas 2.400 hectáreas, pero podría llegar a las 7.000 si continúa progresando y, en el peor de los escenarios, extenderse por hasta 30.000 hectáreas del macizo.
Siete municipios continúan confinados
Las autoridades mantienen las restricciones en La Bisbal d’Empordà, Castell-Platja d’Aro, Santa Cristina d’Aro, Calonge i Sant Antoni, Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l’Heura, Forallac y Llagostera. Illa ha insistido en que la población debe respetar las instrucciones de Protección Civil y permanecer en casa mientras se mantenga la orden.
El president ha remarcado que salir de las zonas confinadas puede incrementar el peligro. En este sentido, ha señalado que la movilidad de personas y vehículos en medio de un incendio de estas dimensiones puede dificultar tanto la seguridad de la población como el trabajo de los servicios de emergencias.
Los ayuntamientos afectados han suspendido actividades, pero el Govern no ha extendido esta recomendación a los municipios que quedan fuera de la zona directamente amenazada. Por este motivo, eventos como el Festival de Cap Roig o la Cantada d’Havaneres de Calella de Palafrugell pueden continuar adelante siempre que se desarrollen con prudencia.
Una casa y una masía, destruidas por el fuego
Las llamas han provocado los principales daños materiales en el flanco izquierdo del incendio. El fuego ha llegado a las urbanizaciones de Les Cabanyes y Mas Ambrós, en Calonge, donde una vivienda ha quedado completamente destruida y otras propiedades han sufrido desperfectos en vallas y jardines. También ha quemado una masía.
El incendio también ha causado la muerte de un animal de granja. En cuanto a los servicios de emergencias, cuatro bomberos han sido atendidos por lesiones leves y posteriormente se han podido reincorporar al dispositivo.
La situación ha evolucionado mejor en el flanco derecho, donde los equipos de extinción han conseguido frenar el avance de las llamas hacia el sector occidental de les Gavarres. Aun así, el dispositivo continúa trabajando con la máxima intensidad ante la capacidad de propagación del fuego.
Más de 500 efectivos movilizados
La Generalitat ha activado el mecanismo para disponer del máximo número posible de bomberos. Alrededor de 440 efectivos del cuerpo trabajan en la emergencia, a los que se han sumado miembros de la Unidad Militar de Emergencias.
Illa ha agradecido la labor de los Bomberos, los Mossos d’Esquadra, Protección Civil, las ADF, los ayuntamientos, los payeses y la UME. El president ha remarcado que la prioridad absoluta del dispositivo es evitar víctimas, ya que los daños personales son, según ha afirmado, “lo único irreparable”.
El Govern investigará hasta el final el origen del fuego
La investigación apunta que el incendio podría haber comenzado durante unos trabajos con una sierra radial a pie de carretera. Los Mossos han detenido a un hombre presuntamente relacionado con el origen de las llamas, mientras las diligencias continúan abiertas.
Los trabajos de señalización habrían sido encargados por la Generalitat. Según ha explicado Illa, la empresa responsable está colaborando y entregando la documentación requerida.
El president ha asegurado que el Govern llegará “hasta el fondo” para aclarar qué pasó y, en caso de que corresponda, exigir las responsabilidades pertinentes.
Alerta por una nueva ola de calor
La emergencia coincide con la llegada de un nuevo episodio de temperaturas extremas. Ante el elevado riesgo de incendio, el Govern no descarta prohibir el acceso a otros macizos y espacios naturales de Cataluña durante los próximos días.
La Generalitat también mantiene sobre la mesa la posibilidad de pedir la declaración de zona catastrófica para los territorios afectados. Illa ha precisado, sin embargo, que ahora todos los esfuerzos están centrados en la extinción y en la protección de la población.
El president ha defendido la necesidad de acelerar la gestión de los bosques, reducir la masa forestal, crear corredores de seguridad entre macizos y reforzar las franjas de protección alrededor de las urbanizaciones.
El Govern continuará actualizando la evolución del incendio durante la jornada y mantendrá nuevas reuniones con los alcaldes de los municipios afectados para analizar la situación.