Los Mossos d’Esquadra han detenido en Riudellots de la Selva (Selva) a cinco hombres de entre 28 y 52 años acusados de robar la carga de camiones y, posteriormente, intentar hacerse pasar por víctimas del robo. Los hechos tuvieron lugar este miércoles alrededor de las doce y media del mediodía en un aparcamiento de camiones situado en el arcén de servicio de la autovía A-2.
Según la policía, dos agentes de la Unidad Regional de Medio Ambiente (URMA) que hacían tareas de supervisión sorprendieron a tres hombres manipulando varias cajas llenas de material electrónico, como auriculares y otros productos. En las comprobaciones posteriores, los agentes detectaron que uno de los arrestados era el conductor del camión afectado, cuyo remolque había sido forzado.
Los tres hombres, de 28, 31 y 32 años, fueron detenidos por un delito de robo con fuerza. Llevaban un mazo y una barra de hierro con los que habrían reventado el candado del remolque, además de dos precintos de carga cortados. Los Mossos también contactaron con la empresa Amazon, propietaria de la mercancía, que confirmó que los chóferes no tienen acceso a la carga y que el remolque solo se abre con un código de la empresa de destino.
En el lugar de los hechos también se localizó un vehículo de alta gama propiedad de uno de los detenidos, que los investigadores sospechan que podría haber sido utilizado para trasladar parte del material robado con la intención de venderlo en otros países.
Tres horas después, mientras agentes de la URMA gestionaban la retirada de la carga dañada, localizaron a dos hombres más —de 38 y 52 años— intentando enganchar un semirremolque a una tractora. Los sospechosos aseguraron que eran trabajadores de la empresa afectada, pero el registro del vehículo reveló que estaba lleno de la mercancía sustraída. Por este motivo, también fueron detenidos por un delito de receptación.
En total, los Mossos han intervenido 6.810 euros en efectivo y cinco teléfonos móviles. La investigación apunta a posibles grupos organizados que actuarían de manera coordinada: fuerzan los remolques, extraen la mercancía más valiosa y, posteriormente, el mismo conductor denuncia falsamente un robo para desvincularse de los hechos.